Valcárcel asegura que el PP es el único partido que defiende una España de las autonomías "sin discriminaciones"

Ramón Luis Valcárcel
EP
Actualizado 04/03/2011 20:04:02 CET

Critica que Zapatero discrimine "a los murcianos a sabiendas, con una financiación injusta"

MURCIA, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El candidato a la Presidencia de la Comunidad y presidente del Partido Popular de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, ha afirmado este viernes que el Partido Popular "es el único partido que defiende una España de las autonomías sin discriminaciones ni sectarismos", según han informado fuentes 'populares' en un comunicado.

Así, en su intervención en la Convención de Candidatos y Programa Marco autonómico, ha afirmado que "Zapatero discrimina a los murcianos a sabiendas, al reconocer deudas u obligaciones con autonomías gobernadas por el PSOE mientras nos debe 4.300 millones de euros. Nos exige contención en el déficit pero cercena nuestros ingresos e incrementa nuestros gastos. Es sectario y antimurciano".

Valcárcel, que ha expuesto su visión acerca de la 'Lealtad institucional e igualdad entre los españoles', ha puesto de manifiesto que el Gobierno socialista castiga a la Región de Murcia con la financiación, las infraestructuras y el agua.

"Nos castiga por ser del PP, por ser una región que ha demostrado su capacidad de crecimiento, encabezando el progreso de las regiones españolas antes de que la incapacidad del Gobierno socialista nos sumiera en una crisis que hoy ya no es internacional, sino que en España alcanza sus más altas cotas de paro, ineficacia e improvisación", ha apuntado.

De hecho, ha agregado que "nadie recortó tanto los derechos sociales de los españoles como el Gobierno de Zapatero". Además, el presidente regional del PP ha señalado que "Zapatero también discrimina a los murcianos con el agua. En España hay agua para todos. Eso no es un eslogan, es una realidad. Agua que sobra, que se pierde, agua que no se aprovecha ni en cabecera ni en desembocadura".

En este sentido, explicó que el PP "hizo un Plan Hidrológico Nacional, una visión global del problema que partía de las prioridades de las cuencas cedentes, pero que establecía un sistema por el que compartir aquello que sobraba y no era aprovechado por nadie. Era fruto del consenso entre los regantes, entre los usuarios. Hubo acuerdo mientras no se quiso hacer bandera de la insolidaridad, mientras no se priorizó a aquellos que no creen en España y no querían ver una nación solidaria, vertebrada y que avanza en conjunto".

Sin embargo, ha denunciado públicamente que "el sectarismo y la discriminación del Gobierno socialista en esta materia no han acabado. Hoy se quiere articular un sistema de planes de cuenca desde una visión antiestatal e inconstitucional".

PESE A ZAPATERO, LA REGIÓN DE MURCIA AVANZA

Por otro lado, Valcárcel ha advertido que, sin embargo, "y pese al castigo de Zapatero, hemos hecho los mayores avances de la historia en educación o sanidad, porque en la Región de Murcia hay 450.000 murcianos que no existen para Zapatero, pero sí para el Gobierno del Partido Popular".

Así, ha recalcado que "construimos hospitales, institutos y colegios. Dotamos a la región de infraestructuras de comunicación, de autovías que vertebran nuestro territorio y permiten el desarrollo de cada municipio, de cada comarca. Apoyamos a nuestros ayuntamientos, asfixiados por el Gobierno socialista y que cuentan con planes que les permiten liquidez, que les permiten seguir desarrollando su labor".

Sin embargo, en su opinión, el Gobierno socialista "ha hecho dejación de sus funciones. Ha buscado su propia supervivencia pactando con unas regiones en perjuicio de otras y ha evitado ejercer sus competencias. Por incapacidad, falta de criterio o porque ha primado los intereses partidistas sobre el ejercicio de la acción de Gobierno".

Igualmente, cree que la relación entre las autonomías y el Estado, entre los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas y el Gobierno de España "ha de estar presidida por la lealtad. No podemos vivir en un Estado en el que unas instituciones engañan a otras, en las que se menosprecia a unas personas y se prima a otras en función de su lugar de residencia o del partido político que gobierne en un ámbito territorial".

Finalmente, ha subrayado que "lealtad es aprobar leyes en las que no exista el 'yo invito, tú pagas', en las que no se cuenta con el otro antes de aprobar medidas que acaban siendo rectificadas por ineficaces pero que han causado ya un importante agujero en arcas ajenas. Lealtad es tener en cuenta la población de cada región y no aprobar planes que benefician a unas y perjudican a otras".