El abogado de Toro indica que ha sido "víctima" del "interés de algunos de meter a ETA en este asunto"

Actualizado 22/06/2007 17:15:13 CET

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

El abogado Juan Carlos Herranz descalificó hoy las declaraciones de varios testigos protegidos que implicaron ya en el año 2003 a su defendido, Antonio Toro, en negocios relacionados con el tráfico de explosivos y aseguró que este acusado "ha sido víctima del interés de algunos de meter a ETA en este asunto".

El letrado se refirió a las declaraciones del testigo conocido como "Lavandera", corroboradas en la vista oral por uno de los policías que le tomó declaración y a las realizadas por José Ignacio Fernández Díaz, conocido como "Nayo", que fue uno de los detenidos en relación con la Operación Pipol.

Mencionó, además, que durante la fase testifical de la vista oral un miembro de las Fuerzas de Seguridad declaró ante el tribunal que "Nayo" le había confesado que Toro alardeaba de conocer a miembros de la banda terrorista ETA. Así explicó que el único motivo por que el entiende que un agente hiciera esta mención es "el interés por introducir" a la banda terrorista en este juicio.

Herranz destacó que entonces se pensó "si relacionamos a ETA con Toro ya tenemos a ETA metida en los atentados". Aludió también a la intervención en este tema de "un medio claramente hostil a la instrucción" que dió credibilidad a las declaraciones de estos testigos protegidos.

Antonio Toro, ex cuñado de José Emilio Suárez Trashorras, está acusado de los delitos de colaboración con organización terrorista, suministro de sustancias explosivas y asociación ilícita por los que la Fiscalía solicita un total de 23 años de prisión. Toro conoció en la cárcel de Villabona al procesado Rafa Zouhier al que puso en contacto con el ex minero asturiano, junto al que se dedicaba a la venta y tráfico de explosivos a cambio de droga.

Toro participó, en opinión de la Fiscalía, en la segunda de las reuniones entre los asturianos y Jamal Ahmidan, alias "El Chino" celebradas en Madrid, en esta ocasión en el McDonalds de Moncloa, y proporcionó junto a su cuñado una muestra de explosivo a Zouhier.

CONTACTO PARA LA VENTA DE EXPLOSIVOS

El letrado admitió, en la exposición de su informe ante la sala, que su cliente recibió una llamada de Rafa Zouhier después de su estancia juntos en la prisión asturiana de Villabona durante la cúal el acusado se interesó por la forma de acceder a explosivos y que Toro envió entonces a Zouhier a su cuñado José Emilio Suárez Trashorras.

"Es cierto en parte que tras el verano Rafa llama a Toro preguntando por explosivos y este le remite a Trashorras", dijo. Justificó no obstante este hecho y dijo que Toro se limitó a quitarse a Zouhier de encima. "Simplemente dijo: 'dejamé en paz y si acaso vete a éste'", describió.

Destacó que la relación de Antonio Toro con Carmen Toro es la característica entre hermanos y achacó la existencia de un intercambio continuado de llamadas a un número de teléfono de Suárez Trashorras se debía a que el aparato "era familiar", por lo que su cliente "llama a este número para contactar con ella y no con Suárez Trashorras".

HAMID AHMIDAN

Antes de esta intervención se produjo la de Andres Arévalo, defensor de Hamid Ahmidan, primo del suicida Jamal Ahmidan, alias "El Chino". El abogado destacó que en toda la prueba practicada en el juicio no se ha aportado "ni siquiera un indicio" de su participación en los hechos que se le imputan. La Fiscalía le acusa de colaboración con organización terrorista y tráfico de drogas, delitos por los que pide 23 años y seis meses de prisión.

El letrado se refirió a la droga que intervenida en el registro de su domicilio y recordó que su defendido compartía esta casa con su primo Hichán, actualmente encarcelado en Marruecos. La vivienda pertenecía a este último y acogió a Ahmidan durante un tiempo en el que éste no tenía empleo. El letrado destacó también la ilegalidad de la entrada en el piso que se produjo en ausencia de su cliente a pesar de que éste ya se encontraba detenido en ese momento.

Arévalo puso de manifiesto también que si bien es cierto que su patrocinado participó en las reformas efectuadas en la finca de Morata de Tajuña existía una enorme distinción --como han declarado varios testigos, dijo-- entre los amigos de "El Chino" y los obreros que trabajaban en la casa. "A mi cliente no le dejaban acceder a la vivienda porque no rezaba", destacó.

Dijo Hamid Ahmidan no participó en la construcción del zulo donde se guardaron los explosivos y expuso la hipótesis de que fuera "El Chino" "a solas o en compañía de otros" en que practicara el foso.

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