Un testigo duda entre dos de los suicidas y uno de los procesados al señalar quién se cambió de ropa en Vicálvaro

Actualizado 19/03/2007 18:37:15 CET

MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

El testigo Luis Manuel Toscano López, trabajador de una obra cercana a la estación de tren de cercanías de Vicálvaro, afirmó hoy ante el tribunal del 11-M que la persona a la que vió en las inmediaciones de su lugar de trabajo cambiándose de ropa la mañana de los atentados podía ser Mohamed Oulad Akcha o Rifaat Anouar, dos de los siete terroristas islamistas que se suicidaron en el piso de Leganés. Asimismo, indicó que también se parecía al acusado de pertenencia a organización terrorista Mohamed Bouharrat.

El testigo, empleado en esta obra siuada a unos 150 metros de distancia de la estación de Vicálvaro, aclaró que, debido a la distancia a la que se encontraba, no pudo distinguir los rasgos faciales, y por ello su identificación se basó en las facciones que le resultaban "parecidas".

Recordó hoy durante la vista que la persona a la que vio en las inmediaciones de la obra el 11 de marzo del 2004 se tenía una altura aproximada de 1,75 metros y era de complexión "normal tirando a fuerte".

El testigo presenció cómo éste individuo se cambió de ropa entre dos casetas destinadas a guardar las herramientas de la obra. Posteriormente, y cuando el individuo no se hallaba ya presente en el lugar, el testigo pudo apreciar que las vestimentas abandonadas eran "ropa en buen estado", entre la que destacaba un pantalón "vaquero azul clarito".

El testigo informó a la Guardia Civil, que se personó en la zona a las 10.00 horas.

TARJETAS TELEFÓNICAS EN LA BASURA

Otro de los empleados, Alberto Arozamena, afirmó que ese día halló además, en un contenedor dentro del perímetro de la obra "unos guantes y un gorro de montaña". También precisó que en una papelera cercana localizó un puñado de "pilas alcalinas, tarjetas telefónicas y una especie de circuito integrado", que se retiraron para entregarlas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Además corroboró el testimonio de su compañero y matizó que en su opinión la ropa "parecía bastante buena" y que esta persona la depositó en la parte baja de una de las casetas. Además, precisó que dichas tarjetas eran de color rojo y que tras informar a la Guardia Civil del hecho, los agentes le ordenaron que ningún trabajador tocara las prendas.

GUARDIA CIVIL

Las declaraciones de los trabajores quedaron complementadas con el testimonio de uno de los agentes de la guardia civil que acudió a la estación de Vicálvaro con objeto de recoger la ropa sospechosa.

El agente de la Benemérita dijo que en la obra encontraron un pantalón vaquero, un pasamontañas, unos guantes y una bufanda tubular. El obrero les explicó que vió a un joven cambiarse y que le extrañó "porque lo hizo dentro de la obra y llevaba ropa debajo".

El guardia civil indicó además que no fue posible realizar un estudio de restos lofoscópicos recogidos en la zona donde se localizó la ropa ya que "eran inútiles". Después de realizar una cadena de custodia de las pruebas encontradas el agente llevó al día siguiente la ropa a la Comandancia de la Guardia Civil en Tres Cantos donde la depositó y firmó el acta correspondiente.

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