La UCIE avisó por escrito de que la alarma de atentados islamistas era crítica antes del 11 de marzo

Actualizado 01/03/2007 21:55:05 CET

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) en el momento en que se produjeron los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid --primer testigo en declarar en el juicio por la masacre que tiene lugar en el Pabellón de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo (Madrid)-- aseguró hoy que antes de que se produjeran las explosiones de los trenes de cercanías madrileños su unidad era consciente de que existía un riesgo elevado de comisión de atentados islamistas en España. "Sabíamos que estábamos en una situación de alarma bastante crítica e informamos de ello por escrito a la superioridad", indicó el testigo.

Precisó que no sabe "dónde" llegaría el citado atestado y precisó que la alarma saltó tras el comunicado del 18 de octubre de 2003 en el que Osama Bin Laden mencionaba por primera vez a España como objetivo real. Estas palabras unidas al proceso de investigación de los atentados de mayo de 2003 en Casablanca y las noticias sobre la evolución de Al Qaeda que experimentaba en la época una progresión hacia el Norte de África y Europa sirvieron de fundamento para considerar que España se encontraba ante un peligro real de atentados.

El funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, identificado con el número profesional 18.403, precisó que esta alarma crítica provocó un incremento en el personal dedicado a terrorismo islamista y una mayor atención policial sobre cualquier tipo de actividades relacionadas con él mismo.

El tribunal encargado de juzgar a los 29 procesados por su implicación en los atentados abrió hoy las declaraciones de los más de 600 testigos que testificarán a lo largo de los próximos meses en la vista con este testimonio. El inspector jefe respondió a las preguntas de la fiscal Olga Sánchez como testigo protegido tras la emisión de un auto destinado a concretar las medidas de protección para su declaración. Sus respuestas se produjeron mientras permanecía oculto a la vista de los presentes en la sala, protegido por una cortina que evitaba que tanto el público o la prensa como los acusados pudieran verle.

El funcionario policial explicó que su unidad está especializada en grupos islámicos y se encargaba de las investigaciones relacionadas con la zona geográfica del Magreb. Indicó que una de las principales líneas de investigación tras los atentados fue el estudios de los comunicados y reinvindicaciones de células islamistas en todo el mundo.

ESPAÑA, ESLABON MAS DEBIL EN IRAK

Entre ellos, el inspector jefe destacó un comunicado elaborado en septiembre de 2003 y del que se tuvo conocimiento de forma posterior a los atentados, que menciona directamente a España como eslabón más débil de la coalición de intervención en Irak, junto a Italia y Reino Unido. El texto, que demuestra un profundo conocimiento de la realidad política y social española, no se hizo público hasta el 10 de diciembre en la web de difusión de Al Qaeda y fue descubierto después del 11 de marzo de 2004 por los servicios y traducido por el Instituto Elcano.

En el documento se reflejaba la estrategia de los muyaidines en Irak, cuyo fin era el abandono de las tropas y establecía que si se golpeaba a España con "dos o tres golpes doloros" se provocaría o bien la retirada inmediata de las tropas de Irak o que facilitaría la victoria el PSOE y, con ella, esta esperada retirada. Precisaba que "los golpes" debían tener lugar antes del tercer mes de 2004 en que tendría lugar el proceso electoral en nuestro país.

Este comunicado es sólo uno de los multiples indicios --más de una decena-- que apuntaban comon objetivo del terrorismo islamista a España, entre los que el inspector jefe citó entre otros, el asesinato del sargento José Bernal Gómez, segundo agregado de Información de la Embajada española en Bagdad, el 9 de octubre del 2003 y el atentado contra los agentes del CNI, también en Irak.

PROCEDIMIENTO DE INVESTIGACIÓN DE LOS ATENTADOS

El testigo protegido detalló, además, al milímetro, el proceso de investigación de los atentados del 11 de marzo de 2004 y reconoció la existencia en un inicio de "una cierta confusión" ya que no existían "indicios o antecedentes" de que se pudiera estar produciendo un ataque terrorista de corte islamista. Esa situación se mantuvo durante un cierto periodo de tiempo en que el objetivo básico fue "buscar o intentar encontrar algo que nos guiara sobre lo que estaba ocurriendo". Así, el miembro de la UCIE puso de manifiesto que "todas las líneas de investigación estaban abiertas, incluyendo la posibilidad de que la autoría fuera de ETA".

"Las primeras impresiones logicamente, incluso en nuestro ámbito, eran pensar que se repetía lo que ETA había intentado hacer", en referencia a la detención en vísperas de la Nochebuena del 2004 en un tren de dos etarras que transportaban una maleta con explosivos y el posterior arresto el 29 de febrero de 2004 en Cañaveras (Cuenca) de otros dos miembros de ETA que transportaban una furgoneta cargada de dinamita a Madrid.

Tras los primeros indicios de una autoría de origen islamista, la línea de investigación conduce, el mismo dia 11 de marzo a concretar que el explosivo procedía de unas minas concretas en Asturias y se envía a dos funcionarios a esta ciudad para investigar. Poco después comenzaron las primeras detenciones que desembocaron, a partir del suicidio de siete terroristas en la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, en la convicción de que el atentado había sido planeado y llevado a cabo por miembros de células islamistas.

La declaración del inspector jefe de la UCIE quedó interrumpida a las ocho de la tarde y continuará el próximo lunes con el resto de preguntas del Ministerio Público y las demás partes.

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