Touriño pide "coraje" para "poner candado al pasado" del PP, "subir al tren del cambio" y "no esperarlo sentado"

Actualizado 23/05/2007 0:32:38 CET

Promete convertir la Cidade da Cultura en un "referente inexcusable" en los circuitos culturales internacionales

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, aprovechó hoy su estreno en la campaña electoral en la capital de Galicia para apelar al "coraje" de los ciudadanos para "poner el candado al pasado" del PP en las municipales del domingo, en las que propuso "subir al tren del cambio" en lugar de "esperar sentados a que llegue".

Después de que el presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, y otros dirigentes populares como el titular de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, posasen para una foto simbólica en una estación ferroviaria para denunciar el retraso en las obras del AVE, Touriño advirtió hoy en el Teatro Principal de Santiago de Compostela de que "no se puede estar esperando a que pase el tren". "Hay que construirlo y subir en él", enfatizó.

Por ello, lamentó que los populares "no vean que su tren ya les pasó por delante hace muchos años". "El tren del PP ya pasó por Galicia, aunque algunos no se quieren dar por enterados", añadió y puso como ejemplo declaraciones de destacados miembros del partido, como las realizadas por su fundador, Manuel Fraga, en torno a la posibilidad de imponer el voto obligatorio --"¿con guardias civiles?", se preguntó-- o sobre los "hijos ilegítimos" que atribuyó a la líder del Partido Socialista francés, Segòléne Royal, por los cuatro vástagos que comparte con su compañero sentimental sin estar casada.

Al respecto, declaró que "hace años que no se recordaban" pronunciamientos de esta categoría y, por ello, se mostró convencido de que este "lenguaje decimonónico hace pensar más que el día 27 hay que votar cambio para echar el candado al pasado". Así, dijo estar "seguro" de que los gallegos "apostarán por el tren del cambio", ya que se trata de una ciudadanía "muy madura, que ha avanzado con muchas dificultades, pero que hoy detecta que no se puede estar sentado esperando el tren". "Hay que construirlo y tener el coraje de subir para cambiar el país", añadió.

Así, contrapuso el modelo municipalista de su partido al de la derecha, a la que acusó de concebir las ciudades "como negocio", y aprovechó su presencia en la ciudad en la reside para apelar a los asistentes al mitin que "pidan a toda persona que conozcan que ejerza su derecho de votar", especialmente a las mujeres, puesto que, según él, "el cambio en Galicia vino de su mano". "Yo no sería presidente sin ellas", aseveró.

CIDADE DA CULTURA

Además, también asumió su intervención en Santiago para aludir a uno de los retos más importantes de la capital gallega, la viabilidad de la Cidade da Cultura, y frente a los "empeñados en dividir y crispar, no sólo en campaña", reivindicó la "responsabilidad" de su Gabinete de "apoyar esta oportunidad histórica" que se comprometió a inaugurar en 2009.

En este sentido, asumió que el proyecto fue criticado por "vacío y falto de contenidos", pero abogó por convertirlo en eje central del "diálogo de civilizaciones" a partir del respaldo ya recabado del Gobierno central, que está dispuesto a convertirlo en una actuación "de Estado emblemática que coloque a Galicia en los mejores circuitos de diálogo del mundo". "Eso va a ser la Cidade da Cultura", aseveró.

Para ello, abogó por "rentabilizar un esfuerzo que es colectivo", con el propósito de hacer del complejo del Monte Gaiás un "motor de crecimiento de empleo y actividad para Galicia y España" y, pese a reconocer que "mucha gente de buena fe no termine de entender" que el bipartito asumiese unas obras que había criticado en la oposición, consideró necesario "tomar ese compromiso de hacer aquello que tantos países hacen por delante de nosotros".

"Nosotros vamos a acelerar y nada mejor que Santiago y ese contenedor cultural de una potencia arquitectónica extraordinaria al que dar vida. Ganaremos esa batalla, entre todos la vamos a sacar adelante", proclamó, al igual que otras actuaciones estratégicas de Santiago, como el próximo Año Santo. "Quiero trabajar a tope para hacer un gran Xacobeo", confirmó Touriño, quien consideró la próxima cita de 2010 una "oportunidad histórica para consolidarlo como una referencia inexcusable para el turismo cultural internacional y en los circuitos culturales mundiales".

PROPUESTAS

Por su parte, el candidato a la reelección, a quien las encuestas sitúan cerca de la mayoría absoluta, subrayó que, tras nueve años al frente de la gestión municipal, "el camino no está rematado" y añadió que, ante una campaña en la que "hay que escoger quién merece más confianza, seguramente habrá quien tienda a deprimirse porque los hay que no hacen ninguna propuesta".

En su intervención, que se produjo después de la de la número cuatro de la lista que encabeza, Mercedes Rosón, y de la emisión de un vídeo sobre la trayectoria de los socialistas en Santiago de Compostela, precedido del tradicional repicar de las campanas de la catedral, Sánchez Bugallo censuró la forma de hacer política basada en la "descalificación pura y sin ninguna alternativa".

Al respecto, envió un mensaje a sus socios del BNG en la coalición del Pazo de Raxoi y advirtió de que "no se puede estar en la procesión y repicando la campana". "Cada uno hace lo que le parece más oportuno, nosotros no vamos a hacer críticas ni descalificaciones a nadie", aseveró, tras lo que, además de reivindicar su programa, invitó: "valorad los hechos, no sólo las palabras y si la conclusión es que los más merecedores del voto somos nosotros, votadnos". "Aquí no se decide ni el indulto o no de nadie ni el Estatuto catalán, sino el futuro de Santiago", concluyó.

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