La acusación particular eleva a 10 años las penas para el constructor vallisoletano acusado de estafar a un matrimonio

 

La acusación particular eleva a 10 años las penas para el constructor vallisoletano acusado de estafar a un matrimonio

Actualizado 01/02/2006 13:42:50 CET

VALLADOLID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Valladolid dejó visto para sentencia el juicio celebrado contra el constructor vallisoletano Rafael L.M, administrador único de la mercantil 'Lacile S.L', para quien el Ministerio Fiscal y la acusación particular solicitaron 2 y 10 años de cárcel, respectivamente, por estafar a una pareja a la que cobró 9.000 euros por la construcción de una vivienda en el barrio de Las Flores que, sin embargo, nunca llegó a ejecutarse puesto que el acusado ni siquiera era titular del solar.

La diferencia entre las peticiones de la acusación pública y la particular obedece, entre otras cuestiones, a que la primera entiende que los hechos son constitutivos de un delito de estafa, mientras que la segunda--inicialmente pedía 8 años--considera a mayores la existencia de otro delito de apropiación indebida, todo ello con la agravante de abuso de confianza.

Durante el juicio, el procesado, para quien su letrado solicitó una sentencia absolutoria, explicó que contactó en junio de 2002 con los denunciantes, el matrimonio compuesto por Oliver del A. y Rocío D con quien mantenía una buena relación, y se ofreció a construirles una vivienda unifamiliar adosada en un solar ubicado en la confluencia de las calles Hortensia y Orquídea.

El constructor, en declaraciones recogidas por Europa Press, alegó que para la adquisición de dicho solar había suscrito en abril de 2000 un contrato privado con un tercero, aunque discrepancias respecto al precio, "ya que el propietario pidió finalmente el doble de lo estipulado en un principio", malograron la operación y el acusado desistió en octubre de 2003 de hacerse con la propiedad del terreno.

"Quizás pequé de confiado porque la persona con la que negocié la compra del solar había sido compañero de carrera", se lamentó el imputado, quien se encontró que para entonces ya había desembolsado al Ayuntamiento de Valladolid más de 12.000 por una licencia de obras que no iba a necesitar y, además, había percibido de los compradores de la vivienda un total de 9.000 euros en distintos pagos entre los meses de junio de 2002 y agosto de 2003.

Rafal L.M. declaró en su descargo que durante veinte años vinculado al mundo de la construcción jamás ha tenido problema alguno, pese a que ha promocionado viviendas "en medio Cigales", Valladolid, La Cistérniga y Cuéllar y aseguró que si hasta este momento no había devuelto a la pareja los 9.000 euros era por imposibilidad material, ya que su empresa se encuentra actualmente en situación de quiebra.

Así, se comprometió a abonar la deuda una vez que el Ayuntamiento de Valladolid devuelva a la empresa los 12.000 euros de la licencia municipal solicitada. "Estoy luchando para solucionar el tema en el menor tiempo posible", declaró el industrial.

Lo declarado por el acusado no convenció mucho a la Sala, cuyo presidente llegó a preguntarle cómo es posible que en estos últimos dos años no haya tenido suficiente liquidez para saldar una deuda tan pequeña con los denunciantes, "que se han quedado sin casa y sin dinero", si verdaderamente ha construido medio Cigales.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies