Acusado de estafar a la madre de una menor retenida en Irak asegura que aceptó el rescate al "desentenderse" Moratinos

Acusado De Estafa
EUROPA PRESS
Actualizado 14/11/2011 15:34:07 CET

Dice que no garantizó el éxito de la operación por el riesgo que entrañaba

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un acusado de estafar a Letizia Moracho, la madre de una menor que permaneció durante más de dos años retenida por su padre en Basora (Irak), ha asegurado en el juicio que aceptó el rescate después de que un teniente de la Guardia Civil le comentara que el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos se había desentendido del asunto, ya que "el Gobierno español no daba más de sí" y no podía con la situación.

David R.H. se ha sentado en el banquillo de los acusados por un delito de estafa que habría cometido en octubre de 2007 al hacerse pasar por un experto en seguridad para engañar y convencer a la madre de que podría lograr el rescate de la chica. La Fiscalía de Madrid solicita para el acusado cinco años de prisión.

En su declaración, el procesado ha relatado que tenía una empresa que prestaba servicios se seguridad privada en el extranjero, motivo por el que tenía importantes contactos en países como Irak. Según su relato, conoció el caso de la hija de Letizia porque un teniente de la Guardia Civil le comentó que "Moratinos se desentendió del asunto", ya que "el Gobierno español no daba más de sí".

Tras ello, contactó con el portavoz de la familia, así como con la madre de la menor retenida. Para obtener información de la zona viajó hasta en tres ocasiones a Irak y se reunió con los ministros de Defensa y de Interior kurdos.

En uno de los viajes, personas ligadas al acusado se personaron en los alrededores de la casa donde vivía la niña y observaron cómo cada día iba al colegio acompañada por varias personas, que la vigilaban todo el rato. "La idea era tomar a la niña en el colegio y llevarla al Consulado británico. La operación se abortó por el riesgo que implicaba", ha subrayado el procesado, quien ha insistido en que era "una locura" raptar a la niña en esas circunstancias.

A preguntas sobre si rindió cuentas a la familia, el procesado ha indicado que cobraba unos honorarios y no tenía por qué justificar en qué se gastaba el dinero, ya que la operación llevaba un desembolso importante cuantificado en cerca de 90.000 euros.

Además, ha recalcado que nunca garantizó el éxito del rescate porque lo que pedía la madre era que se raptara a su hija, ya que el padre tenía la patria potestad de la pequeña. También ha añadido que se abortó el rescate por un "hecho imprevisto" en alusión a que la niña iba vigilada al colegio, donde se iba a llevar a cabo el rescate.

"MI SALVADOR"

Por su parte, la madre de la menor ha relatado que contrató sus servicios porque "lo pintó todo muy bien". "Decía que era un especialista. Que había rescatado a gente en Honduras. Lo vi como mi salvador y me aseguró el éxito de la operación. Que tenía todas conmigo", ha narrado.

Moracho ha contado que después de que le entregara 30.000 euros y 15.000 dólares no volvió a poder a contactar con el procesado. "De repente este señor tenía el teléfono apagado o fuera de cobertura. No me dio cuenta de cómo se había gastado el dinero y no me entregó facturas", ha señalado.

Además, ha asegurado que era imposible que conociera que en abril se había concedido la patria potestad al padre, ya que el juicio se celebró meses más tarde. De este modo, rechaza su versión acerca de que se abortara el rescate porque sería raptar a una menor.

RELATO DEL FISCAL

Según el fiscal, el acusado mantuvo distintas conversaciones con la mujer en las que ofrecía sus servicios como responsable de la empresa Hight Security Servicies.

En las conversaciones, éste le hacía saber a la víctima que podría lograr el rescate de su hija, quien estaba retenida por su padre en Basora.

Presentándose como un experto en seguridad, el acusado mandó a la madre un correo en el que le pedía 90.000 euros por sus servicios. El 21 de febrero de 2008, se reunieron y la mujer le hizo entrega al acusado de un total de 30.000 euros y 15.000 dólares en efectivo.

Según el fiscal, el acusado realizó sendos viajes a Erbil, en el norte de Irak, en marzo y abril de 2008, sin "haber realizado gestión alguna para la directa puesta en libertad de la menor y sin haber obtenido, siquiera el preceptivo visado para la entrada en territorio más allá de la zona kurda

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