Acusado de matar a su compañero de piso niega el crimen aunque reconoce que escondió el cadáver

 

Acusado de matar a su compañero de piso niega el crimen aunque reconoce que escondió el cadáver

Actualizado 05/05/2008 17:17:25 CET

Dijo que ocultó el cuerpo porque olía y no llamó a la policía porque era un fugitivo que se había escapado de la cárcel años antes

MÁLAGA, 5 May. (EUROPA PRESS) -

El inglés acusado de matar a un amigo de su padre con el que convivía en Torremolinos (Málaga) negó hoy que asestara un golpe y 13 puñaladas a este hombre para acabar con su vida, aunque reconoció que ocultó el cadáver porque "el segundo día olía" y para ganar tiempo para huir, ya que, según dijo, llevaba varios años como fugitivo tras haberse escapado de una cárcel del Reino Unido, donde había sido condenado a cadena perpetua.

Un jurado popular juzga desde hoy a este hombre de 41 años que utilizaba un nombre falso y que, según dijo, llevaba dos semanas conviviendo con la víctima en una casa alquilada por éste último en la barriada de Los Álamos. La Fiscalía de Málaga solicita una pena de 15 años de prisión y el pago de 180.000 euros de indemnización. Los hechos sucedieron a principios de mayo de 2006.

El procesado dijo ante los jurados que llegó tarde a casa y que dos hombres lo golpearon hasta dejarle sin conocimiento. Cuando volvió en si, éstos, a los que no tuvo tiempo de ver bien, habían desaparecido y su compañero de piso, con el que dijo llevarse bien y conocer desde pequeño, estaba muerto.

Entonces, no avisó a la policía porque era prófugo de la justicia ya que había sido condenado a cadena perpetua, según afirmó, por posesión de armas y causar heridas; y se había fugado de la cárcel en 2004. "Es lo último que se me hubiera ocurrido", apuntó, al tiempo que reconoció que "estaba más preocupado pensando en mí mismo y en mi situación".

Así, contó que una vez descubrió el cuerpo se quedó en "estado de pánico y paranoico", creyendo que vigilaban la casa, por lo que decidió ocultar el cadáver, que no fue encontrado hasta dos días más tarde, poniendo una toalla, dos colchones, un somier y unas almohadas delante de la puerta; y, además, limpió la sangre.

Según relató, lo que quería era "ganar tiempo para alejarme" del lugar de los hechos, porque "vivía en la casa y eso me implicaba en un crimen que con el que no había tenido que ver", aseveró. De hecho, el acusado no fue detenido hasta febrero de 2007. Por último aseguró que le estaba muy agradecido por haberlo acogido en su casa.

Para el fiscal, se trata de un delito de homicidio y solicita la pena máxima por "la gravedad de los hechos", haciendo hincapié en que no sólo le propinó un golpe en la cabeza sino 13 puñaladas con un cuchillo en varias zonas del cuerpo, como el cuello, el tórax, el abdomen y la espalda.

El abogado defensor pidió la libre absolución, al considerar que su cliente no tiene relación con la muerte y que la acusación se basa únicamente en "meras sospechas" y en los antecedentes penales por delitos como robo, lesiones o allanamiento de morada que tiene.

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