Un acusado de matar a dos menores y su bebé dice que él estuvo en el coche y el otro "llegó ensangrentado"

Actualizado 01/03/2007 17:37:40 CET

Mientras, el principal acusado afirma que no se acuerda de nada de lo ocurrido porque sobre ese día tiene "una nube"

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

José Emilio , acusado de matar a una menor de 16 años (Ada) y a su bebé, e inducir a David R.V. a matar a Amalio (pareja de Ada) en noviembre de 2004 en Madrid, manifestó hoy que acompañó a David R.V. a comprar droga a casa de Amalio pero aseguró que se quedó en el coche esperando en el vehículo hasta que vio "llegar a David cuchillo en la mano y con toda la cara y la ropa ensangrentada, mientras decía: '¡que los he matado!, ¡que los he matado!'".

"Esa noche estuvimos en el bar Dorita David y yo y me dijo que si le acompañaba a por droga me invitaba a un gramo. Ya habíamos consumido cocaína y bebido unos cubatas esa noche, pero fuimos a la casa de Amalio a por más droga. Cuando David salió del coche yo vi que se metía algo raro en el bolsillo y a los diez minutos regresó con un cuchillo en la mano y con toda la cara y la ropa ensangrentada, mientras decía: '¡que los he matado!, ¡que los he matado!'", relató Jose Emilio.

Tras los asesinatos, José Emilio indicó que se fueron al domicilio de los otros tres imputados, mientras David le decía que como dijera algo le mataba, que están acusados de animar en el bar Dorita a David a que matara a Amalio, y agregó que cuando llegaron al portal se encontraron a estos tres acusados bajando de un taxi.

"Me bajé del coche y David nos obligó a Daniel A.G., a Yolanda C.H., a Verónica C.H. y a mí a que subiéramos a casa de las hermanas (Yolanda y Verónica). Se lavó la cara, se cambió la camiseta y nos dijo que como le dijéramos algo a alguien nos mataría a nosotros y a nuestras familias", indicó José Emilio.

Asimismo, este procesado insistió en que él permaneció "en todo momento en el coche" y que no escuchó ningún grito desde el domicilio de la casa gitana porque "el coche estaba aparcado a 50 ó 60 metros de la casa". "Después de los crímenes yo seguí viviendo en Madrid y no huí porque no he matado a nadie. Yo no he estado en la vida en la casa de esa familia, ni siquiera para ir a comprar droga", insistió.

José Emilio explicó al jurado que es consumidor habitual de cocaína, que conoce a David del barrio y que el día de los hechos estaba trabajando como camarero en el bar Dorita. Además, negó que esa noche hablara con David en el bar sobre la posibilidad de acabar con la vida de Amalio, a quien conocía "de vista" y con el que no había tenido "ningún problema".

PRINCIPAL ACUSADO

Por su parte, David R.V., acusados de los tres crímenes, afirmó durante el juicio que no se acuerda "de nada" de lo ocurrido porque sobre ese día tiene "una nube", al haber consumido "grandes dosis de cocaína y alcohol". Dijo al tribunal que era amigo de Amalio desde que éste era muy pequeño y que le estaba haciendo unas reformas en la casa, que, como todos los trabajos que le hacía, le pagaba en dinero o en drogas.

"Yo tenía una amistad de siempre con esa familia, jugaba con el bebé y muchos días me quedaba a dormir en su casa. Dicen que yo tenía un problema con Amalio porque él me dio 200 euros para material de construcción y que yo me lo gasté en droga, pero eso es mentira. Teníamos nuestros más y nuestros menos, pero ni él me amenazó de muerte ni yo a él. Nunca hemos llegado a las manos", sentenció David.

Este encausado, que fue detenido el 16 de noviembre en Torrevieja, dijo que esos días estuvo en Alicante "no porque huyera de la justicia" sino porque estaba celebrando el cumpleaños de su hermano. En el coche del padre de David, el que presuntamente utilizó para desplazarse hasta la casa de la familia fallecida, se ha encontrado sangre de Amalio, hecho que para David "no se explica".

A todas las preguntas sobre el día de los hechos que le formularon tanto la fiscal y los abogados, David contestó que no se acordaba de nada. Así, la frase 'no me acuerdo' fue pronunciada por este procesado en más de cincuenta ocasiones.

Preguntado por la acusación particular sobre su ausencia en los funerales de las víctimas --ya que él mismo había dicho que eran "muy amigos"--, dijo, simplemente, que "estaba en Torrevieja".

ESCRITO FISCAL

La fiscal del caso considera probado que sobre las 23.30 horas del 4 de noviembre de 2004 el acusado David R.V. se acercó al bar Dorita de la avenida de Betanzos de Madrid, donde estuvo acompañado por los también imputados José Emilio V.G., Daniel A.G., Yolanda C.H. y Verónica C.H.

Mientras bebían --dice la fiscal--, David explicó a los presentes los problemas que tenía con Amalio, un joven de 17 años, que decía que no le iba a pagar unos trabajos que había realizado. Así, los acompañantes le animaron a acabar con la vida de Amalio y le proporcionaron un cuchillo para tal propósito.

Sobre las 2.30 horas, David y José Emilio abandonaron el bar y fueron a buscar a la víctima a su casa. David se encontró a Amalio atravesando el patio de su domicilio donde, de forma sorpresiva, le propinó tres puñaladas que acabaron con su vida.

Ada, la esposa del joven, de 16 años, observó lo ocurrido desde el interior de la vivienda y comenzó a gritar. Ante esta situación, David y José Emilio entraron en la casa y asestaron veintiséis puñaladas a la menor.

La hija de ambos fallecidos, de nueve meses, se encontraba en aquel momento durmiendo, pero se despertó por el ruido y comenzó a llorar. Los acusados, ante el temor de que sus sollozos alertaran a los vecinos, resolvieron acabar con su vida de cuatro puñaladas.

ATENUANTE DE DROGADICCIÓN

La fiscal indica que estos dos imputados habían consumido varias dosis de cocaína el día de los hechos, lo que disminuyó levemente sus facultades intelectuales y volitivas, por lo que señala que en ellos concurre la atenuante analógica de drogadicción.

David y José Emilio se encuentran privados de libertad por esta causa desde noviembre de 2004, mientras que Daniel A.G. y Yolanda C.H. estuvieron en prisión provisional desde el mes de los asesinatos hasta noviembre y diciembre de 2005, respectivamente.

La representante del Ministerio Público considera los hechos narrados constitutivos de tres asesinatos, por los que solicita 51 años de cárcel para David y José Emilio, mientras que para los otros tres encausados pide 17 años de prisión para cada uno por inducir a un asesinato.

David responde en concepto de autor de los tres delitos y José Emilio en concepto de inductor del asesinato de Amalio y en concepto de autor de los otros dos. Por su parte, los otros tres imputados responden como inductores de la muerte de Amalio. El juicio se reanuda el próximo lunes, día 5.

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