El acusado de matar a un hombre en Tortosa (Tarragona) en 2005 tras una discusión de tráfico dice no recordar nada

Actualizado 20/05/2008 0:32:59 CET

TARRAGONA, 19 May. (EUROPA PRESS) -

Juan Alberto G.D., acusado de matar a tiros a un ciudadano marroquí tras una discusión de tráfico en Tortosa (Tarragona) el 30 de agosto de 2005, manifestó hoy en la primera sesión del juicio que no recuerda los hechos y que se había comprado una pistola para suicidarse porque su mujer le había dejado.

El juicio se celebró finalmente hoy en la Sección Cuarta de la Audiencia de Tarragona, después de que se hubiera anulado dos veces anteriormente, una de ellas porque el abogado defensor renunció al caso después de la constitución del jurado popular.

El fiscal solicita un total de 19 años de prisión, 17 por asesinato, con la atenuante de drogadicción, y dos más por tenencia ilícita de armas. La acusación particular, por su parte, solicita una pena de 25 años por asesinato con alevosía y ensañamiento y considera que el crimen podría tener motivación racista. También quiere tres años más por la tenencia ilícita de armas y demanda una indemnización de 120.000 euros para los padres de la víctima.

La defensa solicita la absolución justificando que el acusado se entregó a la Policía y, en el momento de los hechos, no era consciente de nada por el consumo abusivo de drogas y alcohol debido a una depresión motivada porque su esposa le había abandonado, junto con sus hijos, días antes.

El crimen sucedió el 30 de agosto de 2005 en Tortosa. El acusado tuvo una discusión de tráfico con la víctima, que iba en bicicleta, y al cabo de unos minutos fue a buscarle y le disparó varias veces, matándolo, según la Fiscalía. Después huyó, tiró la pistola al río y se dirigió hacia Roquetes de Mar (Murcia), donde finalmente fue detenido.

La acusación particular entiende que el crimen se cometió "de forma premeditada, consciente y con ensañamiento". Pero la defensa alega que sólo la alteración de la consciencia por las drogas y el alcohol puede explicar este comportamiento, teniendo además en cuenta que víctima y acusado no se conocían.