El acusado de secuestrar a una cocainómana en Sevilla advierte de la "paranoia del bazuco" que ella sufre

Actualizado 22/01/2008 18:18:47 CET

SEVILLA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El individuo de origen árabe, M.W., acusado de golpear, robar y secuestrar a una mujer adicta a la cocaína, en la capital hispalense, advirtió hoy de la "paranoia del bazuco" que sufre la denunciante, en alusión a la mezcla de sustancias estupefacientes que fumaba la supuesta víctima, y aseguró que "nunca jamás" ha toca a una mujer "contra su voluntad".

En la vista oral celebrada en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla, el inculpado dijo que conoció a dicha mujer cuando ésta "estaba llorando porque la Policía había detenido a su novio" y la invitó a su casa para que pudiera ducharse, donde, según añadió, estuvieron "fumando droga". "Fumar droga es estar en otro mundo porque te puedes pegar dos o tres días con los ojos abiertos", apostilló.

"No le quité nada. Ella siempre estuvo libre y fumando conmigo", aseveró M.W., quien reconoció que la denunciante lo invitó a consumir sustancias estupefacientes, si bien negó que le robara "ningún dinero".

Por su parte, la supuesta víctima, que dijo que estuvo "varios días retenida en la habitación de una casa con un mono de caballo", indicó que "el árabe me quitó un millón y medio de pesetas que yo le tenía guardado a un amigo".

"Me pusieron una pistola en la cabeza, me robaron y me encerraron en un cuchitril sin darme de comer ni de fumar, hasta que en un momento de despiste pude escapar", concluyó.

Fuentes judiciales indicaron a Europa Press que el juicio quedó visto para sentencia una vez que el fiscal, que solicitó nueve años y siete meses de cárcel para el inculpado, y la letrada del imputado, que reclamó la libre absolución de su cliente, elevaron a definitivas sus conclusiones.

LOS HECHOS.

El Ministerio Público estima que sobre las 12.30 horas del 13 de marzo de 2001 la víctima se personó en una vivienda del Polígono Sur con la supuesta intención de adquirir varios paquetillos de cocaína "por su condición de adicta a las mismas".

Durante su estancia en dicho inmueble conoció al presunto agresor, quien supuestamente le ofreció su domicilio para que durmiera allí, ya que la víctima no tenía sitio donde hospedarse. El fiscal añade que el inculpado, de camino a su casa, golpeó a la mujer, le robó 520 euros y las llaves de un vehículo.

Posteriormente encerró en una habitación a la denunciante atrancando la puerta con una barra de hierro y supuestamente la sometía a golpes y vejaciones.

Dos días después, la víctima, M.C.H., aprovechando un descuido del procesado logró escapar y llegar al Parque de Bomberos de Su Eminencia, donde fue auxiliada por una dotación policial, cuyos agentes detuvieron a M.W. en una calle cercana.

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