Los acusados de la trama de canjeo de permisos de conducción aceptan una rebaja de la pena

Actualizado 06/02/2006 15:10:50 CET

SEVILLA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

La cincuentena de acusados que comparecieron hoy en el macrojuicio de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla por formar parte de una trama de canjeo de falsos permisos militares de conducción por los habituales carnés de conducir aceptaron de común acuerdo con el Ministerio Fiscal una rebaja de la pena. La Fiscalía modificó sus conclusiones al apreciar la atenuante muy cualificada de dilación indebida --puesto que entre el momento de los hechos y el día del juicio han transcurrido diez años--.

Concretamente, los siete acusados a los que se les imputaba la responsabilidad criminal de un delito de falsedad en documento oficial --uno de ellos, A.E.M., empleado del Ministerio de Defensa en el momento de los hechos, como autor material, y los otros seis como cooperadores necesarios-- aceptaron una pena de seis meses de un día de prisión menor y una multa de 600 euros, con arresto sustitutorio de 15 días en caso de impago.

Antes de la apreciación de la atenuante, a A.E.M. se le pedía la pena de seis años de cárcel y multa de 6.000 euros. Para J.R.V., mecánico de la Agrupación de Apoyo Logístico y principal cooperador necesario, se solicitaban cinco años y 4.500 euros de multa, y para F.B.P., J.M.L.F., R.F.M., R.D.Q. y L.M.M., cuatro años, dos meses y un día de prisión y multa de 3.000 euros.

Los otros acusados aceptaron, por otro lado, dos multas de 600 euros, con arresto sustitutorio de 15 días en caso de impago por cada multa, frente a la petición inicial de un año de prisión menor y una sanción de 1.200 euros.

TRES DE LOS ACUSADOS YA HAN FALLECIDO

El juicio, así, no llegó a celebrarse, como estaba previsto, en el Salón de Plenos de la Audiencia, habilitado especialmente para el evento. De los 59 acusados sólo comparecieron 52, con sus respectivas representaciones legales, puesto que tres fallecieron antes de la celebración de la vista oral y cuatro de ellos --concretamente los hermanos A.J.S. y M.J.S., S.R.M. y J.M.F.-- no fueron citados al no poder ser localizados.

Según la calificación de la Fiscalía de Sevilla, a la que tuvo acceso Europa Press, los hechos ocurrieron entre mayo de 1995 y enero de 1996, cuando se canjearon más de 50 permisos de circulación en la Jefatura Provincial de Tráfico. Los acusados eran supuestamente captados para adquirir un permiso militar de conducir, por un precio de entre 1.500 euros y 600 euros, para luego acudir a la DGT y canjearlo por uno habitual tipo B-1.

A.E.M. siguió siempre el mismo método para la elaboración de los falsos permisos de conducir militares, utilizando diversas máquinas de escribir, varios selladores y distintos originales de este tipo de permisos. Por su parte, J.R.V., se encargaba de contactar con personas que desearan obtener de esta "ilícita forma" el carné de conducir.

Estas personas, también acusadas, entregaban a J.R.V. fotocopias de su DNI y las fotocopias que les pedía este acusado, así como una determinada cantidad de dinero, realizando A.E.M. los carnés militares necesarios para la permuta y las certificaciones de los jefes de unidades militares "mendaces" que luego eran canjeados por permisos de conducción de carácter civil.

SELLO 'CASERO'

En mayo de 1995, A.E.M. desempeñaba funciones como auxiliar administrativo en la Oficina de la Sección de Planes, Operaciones y Seguridad, en la Plana Mayor de la Unidad de Transportes, lugar donde tramitaba la documentación relativa a la expedición, canje y renovación de los permisos militares de conducción. En aquellas fechas, J.R.V. le propuso realizar un carné a uno de los otros acusados para luego canjearlo por uno civil, como así ocurrió.

En este caso en particular, A.E.M. cogió un permiso y le sacó una fotocopia, borrando con 'tipex' los datos y sustituyéndolos por los del beneficiario, añadiendo una fotografía de éste. Después, pegó el documento en una cartulina para conseguir el grosor adecuado y, así, un permiso muy similar al verdadero, estampando además un sello, muy parecido al que se utiliza en la realidad, que fabricó con una goma de borrar y el tapón de un tubo de pasta de dientes.

El fiscal continúa diciendo que A.E.M. cogió luego un impreso de certificación y lo rellenó con datos "inventados", estampando el sello destinado a tal fin en un "momento de descuido" de los compañeros de la Secretaría de la Unidad Militar. "A la vista del exitoso resultado" de esta primera operación a cambio de dinero, ya que se pudo retirar posteriormente el carné de conducir en la DGT tras el canjeo, A.E.M. y J.R.V. "decidieron continuar realizando acciones como la anteriormente descrita con la finalidad de proporcionar carné de conducir a personas que no lo poseían a cambio de dinero", incide el fiscal.

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