Los agentes relatan ante la juez "lluvia de piedras incesante" y "violencia desmedida" en la manifestación de Pamplona

Asier P.B, Rubén I.B, Endika E.M y Julen P.G
EUROPAPRESS
Publicado 21/05/2018 14:48:48CET

Identifican a los cuatro acusados en el epicentro de las barricadas que se prolongaron más de dos horas

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

Los agentes de la Policía Nacional que participaron en el dispositivo de seguridad de la manifestación que terminó en graves incidentes en Pamplona en marzo de 2017 han relatado en calidad de testigos en la Audiencia Nacional que se desencadenó una "lluvia de piedras incesante tremenda" y se produjo una "violencia desmedida" por parte de un grupo de radicales que saboteó la marcha.

De acuerdo con el testimonio prestado por el secretario del atestado sobre estos hechos, unas 400 personas participaron en la protesta convocada por la iniciativa 'Errepresioari Autodefensa' de la izquierda abertzale y que terminó en disturbios en el casco viejo de la ciudad. Como resultado, un civil y tres agentes de la Policía Nacional resultaron heridos y se produjeron daños materiales en viviendas y locales valorados en casi 30.000 euros.

Los altercados, que se prolongaron durante más de dos horas, fueron "incesantes, sin parar" y supusieron "mucho riesgo" para las personas que circulaban ese sábado por la tarde por el centro histórico, según ha explicado el agente durante el juicio que acoge la Audiencia Nacional contra cuatro jóvenes que se enfrentan a siete años de cárcel por delito de desorden público terrorista.

Pese a que los acusados se han desvinculado de estos hechos, los policías que han prestado declaración los han identificado como los responsables de estas "barricadas" asegurando que los tenían tan cerca que en un momento dado se tuvieron que apartar para evitar que les arrollara un contenedor que lanzaron contra ellos.

"Se inició la manifestación y había cantidad de gente joven con ropa oscura, algunos con la cara tapada, a los 15 minutos de empezar vimos que más gente se tapaba el rostro y prendieron vengalas hasta que llegó un punto en el que empezó el lanzamiento de piedras hacia la fuerza que estaba en Plaza del Castillo", ha relatado uno policía.

DETENIDOS CUANDO INTENTABAN ESCAPAR

Uno de los agentes que integraba el dispositivo de vigilancia ha explicado que detectó como el acusado Asier P.B llevaba ropa roja debajo de vestimenta oscura después de que el acusado haya dicho ante el tribunal que él no era el joven identificado en los altercados porque portaba sudadera de color rojo y no se cambió en ningún momento.

Los agentes detuvieron en un primer momento a Asier y otro acompañante menor de edad y, tras ellos a Rubén y Endika, que pudieron escaparse unos quince metros de los policías de paisano que les retuvieron. Según el testimonio de las autoridades, tuvieron que retenerles con las manos debido a "la fuerza de la carrera".

"Desde el primer momento empezaron a lanzarse objetos pirotécnicos y piedras, todo a la vez", ha explicado uno de los miembros de la Unidad de Intervención Policial de Navarra (antidisturbios) y ha añadido que, en respuesta, se utilizaron pelotas de goma para disuadir la concentración ante la cantidad de gente que había paseando por el casco histórico de Pamplona esa tarde de sábado.

GRITOS DE 'GORA ETA'

También han identificado algunos cánticos proferidos durante la marcha como 'Borroka da bide bakarra' ('la lucha es el único camino'), 'Gora ETA' ('viva ETA') y 'Euskal presoak' ('presos vascos') pese a que los cuatro jóvenes de entre 21 y 26 años han negado que se alabara a la banda terroristas o a los presos durante el inicio de la manifestación.

En la sesión de este lunes ha comparecido como testigo una joven que había quedado en Pamplona con Julen P.G, uno de los acusados. La estudiante ha explicado ante el tribunal de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal que estuvo con él desde las 19.00 hasta las 21.00 horas y que éste le comentó únicamente que de camino al punto de encuentro se había topado con una manifestación sin detectar en él que oliera a gasolina o cualquier otro producto que se pudo emplear en los incidentes.

La Fiscalía acusa a los cuatro investigados de integrar un grupo con las tareas perfectamente distribuidas y que actuó con el propósito de alterar de forma grave la paz y tranquilidad ciudadana, realizando "violentos incidentes de orden público y ataques perfectamente organizados y planificados contra las fuerzas de seguridad".

Los agentes que resultaron heridos también han comparecido como testigos explicando que se les lanzó piedras desde las calles aledañas de la Plaza del Castillo provocándoles lesiones en diversas partes del cuerpo. La magistrada presidenta del tribunal, María José Rodríguez Duplá, ha suspendido la sesión de este lunes y reanudará el juicio el próximo miércoles a las 10.00 horas.