APDH lamenta la "triste" muerte del indigente de La Encarnación y pide más servicios de asistencia

EP
Actualizado 02/01/2008 14:30:31 CET

SEVILLA, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) de Andalucía lamentó hoy la "triste" muerte de un indigente de 52 años en la Plaza de la Encarnación, donde el sujeto habría muerto el pasado 31 de diciembre tras pedir auxilio a unos operarios de la empresa pública de limpieza (Lipasam), y reclamó mayores recursos de asistencia para el colectivo de los 'sin techo' y procedimientos específicos de integración de estas personas en la sociedad.

Uno de los activistas de la asamblea de APDH-A en Sevilla, Ignacio Menchón, señaló a Europa Press que el caso de este indigente identificado como M.S. es "triste", indicando que en muchas ocasiones las personas sin hogar "caen en el alcoholismo, el abandono y en un deterioro muy rápido" e incluso rechazan a veces alojarse en la red pública de albergues para transeúntes.

De cualquier manera, lamentó la "falta de plazas" en los albergues para transeúntes a pesar de las 41 nuevas camas que aporta el dispositivo eventual habilitado por el Ayuntamiento de Sevilla en el salón Guadalquivir del paseo del Marqués de Contadero, y aunque reconoció que en los últimos tiempos la administración local demuestra "mayor interés" en atender a este colectivo, advirtió de que la potenciación de estos servicios "aún no ha alcanzado los niveles necesarios".

"RESPONDER A LA REALIDAD"

Al respecto, recordó que se han contabilizado más de 300 personas 'sin hogar' en la ciudad y que la red pública de albergues "debe responder a esa realidad". Al hilo, reclamó a las administraciones públicas que vayan "más allá de una asistencia simplemente humanitaria y existencial" para aspirar a la "integración" de estas personas en la sociedad moderna a través de procedimientos especializados.

Testigos presenciales informaron a Europa Press de que a primera hora de la mañana del 31 de diciembre un equipo de Lipasam se percató de que a las puertas de una sede del banco BBVA enclavada en la Plaza de la Encarnación yacía un hombre pidiendo ayuda porque era víctima de una intoxicación etílica, algo que el ya difunto reconocía mencionando el término de "coma etílico". Los operarios de Lipasam ayudaron al indigente a reincorporarse y habrían comprobado que el sujeto mantenía la verticalidad por sí mismo, por lo que continuaron con su servicio de limpieza.

Lo cierto es que en torno a las 8.45 horas, este hombre fue descubierto de nuevo en el suelo y pocos minutos más tarde era atendido por un equipo de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) 061, cuyos facultativos sólo pudieron certificar su fallecimiento por causas no violentas, extremo refrendado posteriormente a Europa Press por fuentes de la Policía Nacional.

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