El asesino confeso de Amagoia Elezkano asegura que perdió el "control" por un "arrebato de celos"

Juicio por el homicidio de Amagoia Elezkano
EUROPA PRESS
Actualizado 05/07/2015 1:00:58 CET

Las acusaciones piden 25 años de cárcel por asesinato, mientras la defensa solicita 30 meses por homicidio

VITORIA, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

Francisco Javier M. N., el autor confeso del homicidio de Amagoia Elezkano, fallecida el 23 de mayo de 2013 tras recibir 42 cuchilladas, ha afirmado que mató a la joven en un "arrebato de celos" que le hizo perder el "control". El acusado, que se enfrenta a una posible condena de 25 años de cárcel por asesinato, ha asegurado que cometió el crimen porque su pareja iba a abandonarlo porque se había enamorado de otro hombre.

El juicio por el asesinato de Amagoia Elezkano se ha iniciado este lunes en la Audiencia Provincial de Álava, con una sesión en la que se ha constituido el jurado popular encargado de emitir el veredicto sobre este proceso y se ha producido la declaración de Francisco Javier M.N.

Francisco Javier M.N., de 49 años, está acusado de acabar con la vida de Amagoia Elezkano, a la que dio 42 puñaladas con un cuchillo de cocina, en la madrugada del 23 de mayo de 2013. El crimen se produjo en el domicilio familiar, en la localidad de Llodio (Álava), donde ambos residían con su hijo, de 18 meses. Después de acabar con la vida de la joven, el acusado llamó a su hermana y le confesó lo ocurrido, tras lo que ésta avisó a la Ertzaintza del crimen.

El acusado, autor confeso del crimen, podría ser condenado hasta a 25 años de cárcel por un delito de asesinato con agravante de parentesco, tal y como solicitan las diversas acusaciones (Ministerio Fiscal, acusación particular, Abogacía del Estado y acusación popular). Las indemnizaciones solicitadas por las acusaciones llegan, en el caso del abogado de la familia de Elezkano, a los 300.000 euros para el hijo de la pareja y 250.000 para los padres de la joven.

ALEVOSÍA Y ENSAÑAMIENTO

La defensa de Francisco Javier M.N., por su parte, considera que en este caso no concurre un delito de asesinato, dado que a su juicio no hubo "ni alevosía ni ensañamiento". En el caso del ensañamiento, ha explicado que según el Código Penal, para que concurra esta figura no es suficiente con una insistencia en la agresión -como sería el caso de asestar 42 puñaladas--, sino que es necesario que exista una voluntad de "alargar el sufrimiento de la víctima", algo que en su opinión no se produjo en el crimen de Amagoia.

De esa forma, pide una condena de dos años y medio por un delito de homicidio con el atenuante de confesión y de "arrebato pasional".

Durante su declaración, el acusado ha negado -al contrario de lo que mantienen las acusaciones-- que atacara a su pareja cuando ésta se encontraba dormida. Según ha asegurado, la agresión se produjo tras una discusión iniciada por la decisión de Amagoia Elezkano de acabar con la relación.

El acusado ha indicado que la joven le había comentado una semana antes de los hechos que iba a abandonarlo porque se había "enamorado" de otra persona. Según ha dicho, hasta la noche del crimen ambos habían abordado esta situación con "normalidad", a la espera de que se produjera el bautizo del hijo de ambos para llevar a la práctica la separación.

No obstante, ha asegurado que en la noche de los hechos, preguntó a Amagoia si "no le daba pena" lo que estaba ocurriendo entre ambos y la situación en la que quedaba su hijo, a lo que ésta -tal y como ha dicho-- le contestó que "no" le daba pena.

"ME DOLIÓ EN EL ALMA"

"Soy una persona sentimental; me dolió en el alma", ha manifestado, tras lo que ha afirmado que en ese momento sintió "un arrebato pasional" y que no pudo "evitar" agredir a su pareja. "Perdí el control", ha manifestado.

Francisco Javier M.N. ha asegurado que la joven "intentó defenderse" después de que le diera las primeras puñaladas cuando ella aún estaba en la cama. "Al verme con el cuchillo salió corriendo", ha manifestado, para a continuación reconocer que la persiguió hasta el recibidor -donde la joven apareció muerta-- porque pretendía "matarla".

Al ser preguntado sobre los motivos por los que guardó en un armario su pijama -que se encontraba ensangrentado--, fregó la sangre del suelo y limpió el cuchillo con el que acabó con la vida de Amagoia, ha asegurado que no pretendía destruir "pruebas". Según su versión, actuó de esta forma para evitar que la Ertzaintza, después de ser avisada por su hermana de lo ocurrido, encontrara la casa "como una cuadra".

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