La Audiencia Nacional condena a 9 años de cárcel a ocho acusados de introducir más de 3.500 kilos de cocaína en España

Actualizado 31/07/2006 14:27:31 CET

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a 9 años de cárcel a ocho acusados de un delito contra la salud pública por tratar de introducir en febrero 2001 más de 3.500 kilogramos de cocaína en España. Además, absuelve a otros cinco procesados por este mismo delito, al no existir suficiente prueba de cargo para condenarles.

La sentencia, hecha pública hoy, señala que en los condenados, quienes deberán pagar también una multa de 121.230 euros, concurre la agravante de pertenencia a organización, puesto que se da "una pluralidad de personas y un concierto previo para realizar el transporte de cocaína".

En este sentido, el tribunal se refiere a los contactos previos efectuados entre los tripulantes de la embarcación que trató de introducir la droga a territorio nacional. Según la sentencia, estos contactos han sido corroborados por el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), quienes intervinieron las conversaciones telefónicas de los procesados.

En cuanto a la aplicación de la agravante de extrema gravedad, la Sección Primera de lo Penal de esta sede judicial apunta que no se puede atribuir a ninguno de los acusados, ya que dentro de la organización "no tenían un verdadero poder decisorio respecto a la droga porque no era de su propiedad".

En concreto, el tribunal condena a 9 años y seis meses de cárcel al propietario del barco, Manuel Martínez Martínez, y a Víctor Manuel Marcote Allo, mientras que condena a 9 años de prisión al resto de su tripulación, integrada por José Jorge Álvarez Vázquez, Víctor Lago Tarrela, Juan Antonio Loureiro Iglesias, José Beade Rodríguez, Víctor Manuel Romero Iglesias y Ricardo Suárez Pinto.

ABORDAJE DEL ABRENTE

Los hechos probados de la sentencia recogen que la embarcación Abrente salió el 18 de enero de 2001 del puerto de Camariñas hacia Santa Eugenia de Riberia (A Coruña), de donde zarpó el día 20 de ese mes para dirigirse al puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde registró su entrada el 9 de febrero.

La madrugada del 11 de febrero, dicha embarcación salió a la mar para recoger un cargamento de cocaína y traerlo hasta España. Para ello, el barco tomó rumbo para contactar con el buque nodriza encargado de transportar hasta el punto convenido la droga. En las primera horas del día 16 de febrero, el Abrente recibió el cargamento de cocaína del buque nodriza y regresó a España.

La embarcación fue abordada en la madrugada del 19 de ese mismo mes, a unas 400 millas náuticas de las Islas Canarias. En el momento del abordaje, los tripulantes del barco arrojaron al mar varios fardos, algunos de los cuales pudieron ser recuperados. Finalmente, se incautaron 185 fardos que contenían 3.552,36 kilogramos de cocaína con una pureza del 81,75%.

Respecto al abordaje, la sentencia afirma que el barco Abrente y sus tripulantes fueron aprehendido en alta mar de acuerdo con los tratados internacionales vigentes en España y Reino Unido, con arreglo además a las normas procesales internas españolas. Además, señala que el registro practicado a esta embarcación en España se realizó con todas las garantías y requisitos legales sin que se haya producido vulneración de derechos fundamentales.