Azkarate confía en el apoyo de PSE a los Presupuestos ante la "mano tendida" y "voluntad sincera" de pacto del Gobierno

Actualizado 02/11/2007 13:39:01 CET

BILBAO, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, confía en que el PSE-EE apoyará los Presupuestos del País Vasco para el próximo ejercicio ante la "mano tendida" y la "voluntad sincera" del Ejecutivo autónomo para llegar a acuerdos. Además, cree que, "si ha sido posible" en los últimos años cerrar un acuerdo con los socialistas, no hay por qué "pensar que no va a ser posible este año".

En una entrevista concedida a Europa Press, apostó por la fusión de las cajas vascas como un "proyecto estratégico de futuro" e indicó que "cada uno tendrá que asumir la responsabilidad de lo que defiende y de lo que intenta torpedear".

En relación al proyecto de Presupuestos para 2008, aprobado el pasado martes en consejo de Gobierno, Azkarate confía en que los socialistas apoyarán las Cuentas y basó su optimismo en la actitud de "mano tendida y de voluntad sincera de conseguir acuerdos" por parte del Gobierno vasco.

Además, cuestionó que, "si en los últimos tiempos ha sido posible", por qué "vamos a pensar que no va ser posible este año". Azkarate indicó que, si existe o no predisposición para ello en el PSE-EE, es algo a lo que deben responder los propios socialistas e insistió en que existe predisposición clara por parte del Ejecutivo vasco.

"Mi optimismo se basa en los presupuestos que hemos conseguido los años anteriores y que han salido con el apoyo del grupo del PSE-EE en el Parlamento. Con la misma actitud por nuestra parte, por qué no va a ser posible conseguir acuerdos", manifestó.

FUSION CAJAS

Por otra parte, Azkarate defendió el proyecto de fusión de las cajas vascas, aunque indicó que no le corresponde al Ejecutivo vasco impulsar este tipo de operaciones, ya que son decisiones que "corresponden a los órganos de administración de las respectivas cajas".

Azkarate afirmó que el Ejecutivo ha coincidido con empresarios, políticos y distintos agentes sociales en el análisis de que el tamaño de las empresas "va estrechamente" relacionado con la capacidad competitiva.

Por ello, indicó que el Gobierno comparte esa visión y, por tanto, "todo aconsejaba" este "proyecto estratégico de futuro". Azkarate manifestó que así ha sido definido también no sólo por el Gobierno sino también por el PSE-EE.

En este sentido, señaló que, "a partir de ahí, cada uno tendrá que asumir la responsabilidad de lo que defiende y de lo que intenta torpedear".

Por otra parte, en relación a la percepción del empresariado vasco ante la propuesta del lehendakari, Juan José Ibarretxe, afirmó que se trata de un colectivo plural", perteneciente a una sociedad que, en su mayoría, entiende que la iniciativa es un paso "positivo". "Me imagino que más o menos irán por ahí, pero no lo sé", añadió.

Ante las declaraciones críticas al proyecto por parte del presidente de la Cámara de Comercio de Alava y ex presidente de Confebask, Román Knörr, afirmó que también se han producido otras "voces positivas" como la del presidente de la Cámara de Comercio de Bilbao, Ignacio María Echeberria, que hizo "otro tipo de valoraciones" con motivo de un encuentro organizado por esta institución.

"El mundo empresarial es un mundo plural, variado, en el que, con todo respeto, cada uno tiene, perfectamente, además de ser empresario, derecho a tener su opinión política y a hacer sus valoraciones. Por tanto, el tipo de generalizaciones en que una determinada persona, valiéndose del cargo que pueda tener, en un determinado momento pueda hacer, bueno, pues tiene la legitimidad de esa valoración personal, no sé si mucho más", agregó.

Ante la posibilidad de que el lehendakari vaya a mantener encuentros con los empresarios para explicarles su iniciativa, aseguró que Ibarretxe tiene contactos con distintos colectivos tanto en público como en privado y que es él "quien administrará los tiempos" en torno a estas cuestiones.

Por ultimo, afirmó que "no hay que ser Einstein" para saber que la situación de "inseguridad, extorsión y amenaza" que sufren los empresarios no favorecen "a un mayor desarrollo económico y empresarial" de Euskadi.