Bargalló niega la persecución del castellano y reafirma la intención de mantener la inmersión lingüística

Actualizado 02/02/2006 14:37:13 CET

El PP catalán acusa al tripartito de aplicar la ley "por encima de los derechos y las libertades básicas" de los ciudadanos

BARCELONA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El 'conseller primer' de la Generalitat, Josep Bargalló, negó hoy en el Parlament la existencia de una "persecución del castellano" en Cataluña y reafirmó la voluntad del Gobierno catalán de "cumplir la ley" y mantener el sistema de inmersión lingüística en los centros escolares. Para Bargalló, "en la Cataluña del siglo XXI no se puede vivir 24 horas ni en castellano ni en catalán" y la obligación de la administración es formar ciudadanos competentes en ambos idiomas.

"Hace muchos años que en Cataluña se acabó con la historia de la persecución lingüística", dijo y aseguró que "no hay ni persecución del castellano, ni conflicto lingüístico, ni un Gobierno con una política lingüística diferente a anteriores en la historia moderna". Incluso citó acusaciones dirigidas a su persona considerándolo ser el "instigador de una razia lingüística" para celebrar que "estemos en un Estado de libertades en el que se pueden decir mentiras sin que pase nada porque la realidad está en la calle".

Bargalló respondió en estos términos a un interpelación del diputado del PP Rafael López, quien acusó al Gobierno tripartito de aplicar la Ley de Política Lingüística "por encima de los derechos y las libertades básicas" de los ciudadanos. En este sentido, criticó que de defienda la "multiculturalidad religiosa pero no la lingüística" con el argumento de que "una cosa es muy 'progre' y la otra reaccionaria".

El diputado popular situó a su partido en un "catalanismo plural donde el bilingüísmo es la base de una identidad diferenciada" y consideró que "sólo desde una mente intervencionista" que atribuyó al tripartito se puede considerar "una segregación el derecho a escoger" la lengua de escolarización de los hijos. López se mostró partidario de "fomentar el catalán pero no quitándoselos al castellano".

López criticó que el tripartito "interprete los derechos de los ciudadanos en clave nacional", relega el castellano "al gimnasio" y crea "anormalidades" como la figura del "coordinador lingüístico de interculturalidad y cohesión social" en los centros escolares. El diputado del PP citó hasta cuatro sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que aseguró el Gobierno catalán "no cumple", para asegurar que su partido no denuncia un conflicto lingüístico, sino "de derechos y libertades", a los que pidió "no tengan miedo".

INMERSIÓN DE REALIDAD.

El conseller respondió que "desde la represión franquista la única vez que he temido por los derechos y libertades fue durante la última etapa de Gobierno del PP" y atribuyó a una "falsedad reiterada" el hipotético conflicto lingüístico. Bargalló recomendó a los populares una "inmersión en la realidad de Cataluña", que "vayan por los colegios y las calles de Cataluña, que escuchen las radios y lean los diarios de Cataluña" para constatar la inexistencia de conflicto. "La sociedad catalana es la que es y, por suerte, no la que querrían algunos monolíngües", subrayó.

Bargalló recordó que la política de inmersión lingüística se aplica en Cataluña desde 1983, con Gobierno de CiU, con éxito y el aval tanto del TSJC como del Tribunal Constitucional y el Consejo de Europa. En este sentido, defendió el modelo de "una única red escolar en Cataluña por motivos lingüísticos" y rechazó una doble red que "haría mucho daño y que sólo beneficiaría a ciertas élites sociales".

Para Bargalló, "en Cataluña se tiene que ser competente en dos lenguas", lo que consideró "un derecho social que no se puede negar a nadie" y que el Gobierno catalán -que "no se pone nervioso" por esta campaña y_continuará garantizando con la aplicación estricta de la ley. Según el 'conseller primer', "la lengua no se puede dejar en manos del mercado" ni ser responsabilidad única del "individuo" y reafirmó la voluntad de la Generalitat de "garantizar una sociedad competente en dos lenguas".