Bermejo niega que exista "caos y colapso" en la Justicia pero admite "retraso crónico y endémico"

EP
Actualizado 20/05/2008 0:46:40 CET

TOLEDO, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, negó hoy en Toledo que exista una situación de "caos y colapso" en la Justicia española, pero admitió un "retraso crónico y endémico". Al mismo tiempo, reconoció que las cosas no marchan al ritmo exigible, aludiendo a los casos de Mari Luz y Alovera (Guadalajara).

Mariano Fernández Bermejo, que participó en la conferencia 'Presente y futuro de la Justicia Española' con la que se ha abierto el ciclo de charlas-coloquio 'Hablando de Justicia', organizado por el Ejecutivo regional, dijo que en el caso de la niña Mari Luz es evidente que se han producido fallos humanos y éstos "están siendo investigados".

Fernández Bermejo, además, consideró que "no estamos inmersos en ningún caos o colapso si no en una dinámica de lentitud", al tiempo que explicaba que el PSOE tiene un proyecto que intenta superar el pensamiento de Séneca de que "nada se parece a la injusticia como la Justicia tardía".

En este sentido, apuntó que "estamos pidiendo a los jueces, fiscales, abogados, algo que no pueden darnos, que es que sean adivinos, que se tomen decisiones trascendentes". En este sentido, recalcó que en España se ha producido un cambio político y sociológico extremo, donde se han alcanzado 45 millones de habitantes y el bienestar alcanza a la mayoría.

"Aceptamos que esto ha ocurrido, pero no sus consecuencias", puntualizó el ministro de Justicia, quien reconoció que en España los cambios se han producido con celeridad y "hemos ido detrás de la zanahoria". "Se han hecho cosas, pero nunca suficientes. Seguimos con un déficit porque nunca ha sido prioridad la Justicia", apostilló el titular del ramo.

Tras señalar que en España nunca se ha dado un cambio cualitativo en esta materia, se preguntó si el juez puede seguir siendo el jefe de todo y qué es lo que pasa con el secretario judicial. En su opinión, se ha avanzado mucho, aunque subrayó que en materia de Justicia no ha existido nunca buena gestión.

No obstante, explicó que la presente legislatura no quiere ser la legislatura de las grandes leyes, porque las "leyes rara vez arreglan los problemas". Sin embargo, abogó por que la Justicia tardía se solucione con "sentido común" y que la reforma de la Justicia se haga con voluntad política y alto grado de consenso, además de medios económicos importantes.