Caamaño se declaró partidario de incluir el término 'nación' en el Estatuto gallego si es la propuesta mayoritaria

Actualizado 24/02/2009 19:40:45 CET

Considera urgente la reforma del Senado para que represente a las CCAA y cree que en España hay un "federalismo inconsciente"

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El nuevo ministro de Justicia, Francisco Caamaño, se mostró en el pasado partidario de incluir la palabra "nación" en el preámbulo del Estatuto gallego si ésta es la percepción mayoritaria entre los gallegos.

"Creo que si la propuesta mayoritaria es considerar que Galicia tiene en su subconsciente como pueblo la consideración de nación, lo deben poner", afirmaba Caamaño en declaraciones a la prensa en Santiago de Compostela en 2006. La actual propuesta del PSdeG es incluir una referencia a Ley de Símbolos de Galicia y la "nación de Breogán" que recoge el himno gallego, sin efectos jurídicos, según recordó recientemente el presidente de la Xunta y candidato socialista a la reelección, Emilio López Touriño.

El entonces secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, oriundo de Cee (La Coruña), instó en ese momento a los parlamentarios regionales a acometer la posible reforma estatutaria recogiendo "la voluntad mayoritaria del pueblo gallego", y ello a partir de un debate social "al igual que los catalanes tuvieron el suyo".

Eso sí, precisamente después de haber negociado el nuevo Estatuto catalán el propio Caamaño afirmó en una entrevista en 'La Vanguardia' que para él no tenía ninguna repercusión jurídica incluir el término nación en el preámbulo de un Estatuto.

Desde entonces, el ahora ministro ha defendido el texto del Estatuto catalán y este mismo verano subrayaba durante los cursos de verano de El Escorial que "no debe de ser tan hiriente cuando otras muchas comunidades están de acuerdo con los fundamentos que allí están establecidos".

EL ESTATUT SERÁ UN 'SOBRESALIENTE'

Además, defendió en 2006 que en el Estatut se ha "apurado al máximo la capacidad de autogobierno que permite la Constitución" aunque "ninguna norma institucional básica es totalmente cerrada". Caamaño dio al Estatuto catalán un "notable alto" y se mostró convencido de que cuando pasara la polémica y el texto se proyectase sobre los demás estatutos sería un "sobresaliente".

Más recientemente, el pasado noviembre, achacaba el retraso en el despliegue efectivo del Estatut a que el PSOE gobierna en minoría y al recurso que presentó el PP contra el texto y que está pendiente del Tribunal Constitucional, lo que "hace más difícil apurar ciertas interpretaciones a la hora de elaborar ciertos tipos de leyes".

DESTINO DE LA FINANCIACIÓN

En esa conferencia, pronunciada el pasado mes de noviembre en Barcelona, se refirió también al nuevo modelo de financiación autonómica y defendió que haya una cláusula que obligue a que los fondos de nivelación entre comunidades se destinen a servicios básicos como educación o sanidad y no a crear grandes espacios culturales o "magníficas fiestas de la patrona de algún lugar".

En otras ocasiones, Caamaño se ha pronunciado también sobre la publicación de las balanzas fiscales, calificándolas de meramente "orientativas" y sobre la consulta que planeó el lehendakari Juan José Ibarretxe, tachándola de "manifiestamente inconstitucional".

Además, el nuevo titular de Justicia, aunque no es partidario de la reforma constitucional si no hay consenso, sí considera urgente una reforma del Senado para que represente a la "España de los territorios" frente a la "España de los ciudadanos" que sería el Congreso --y cuyas decisiones prevalecerían en caso de conflicto--.

En un artículo en 'El País', defendió que "un Senado que represente a las Comunidades Autónomas podría abordar cuestiones relativas a su financiación" o convertir en ley los acuerdos de las conferencias sectoriales. En su opinión, la ausencia de un órgano de este tipo es en parte responsable del "federalismo inconsciente" de España.

"Los españoles vivimos en un Estado de tipo federal sin cultura federal", afirmaba. Caamaño sostenía además que en España la perspectiva nacionalista "de uno y otro signo" es prácticamente "el único anteojo" a través del que contemplar la estructura territorial española, "lo que ha motivado un creciente clima de insatisfacciones políticas y reproches mutuos".

"ALARMANTE DISFUNCIONALIDAD" DEL SENADO

Ya en un artículo publicado en 1999 en la 'Revista Española de Derecho Constitucional' Caamaño alertaba de la "alarmante disfuncionalidad" del Senado.

Este texto, que trataba sobre el federalismo asimétrico, argumentaba que si se opta por esta vía como fórmula de articular el poder es imprescindible que haya un "equilibrio", "el imprescindible equilibrio de lo desigual".

A su juicio, en España hubo "un modelo asimétrico en origen" por "el peso del ayer y la propia realidad política", de modo que, como en otros países, fue "la asimetría de facto" la que obligó a la "asimetría jurídica en la vertebración territorial del Estado".

Sin referirse en concreto al caso español, Caamaño opinaba que es imposible encontrar un Estado federal plenamente simétrico y con igualdad entre todos sus miembros porque, en la práctica, hay desigualdades económicas y sociales que obligan a poner en marcha políticas correctoras y éstas ocasionan "una clara asimetría en la carga financiera y de gasto, de suerte que quienes más producen menos reciben".

Además, explicaba que en el modelo de federalismo asimétrico se asume que hay una "desigualdad de raíz" que no permite que haya "políticas de solidaridad".