Los restos mortales llegan entre aplausos al Ayuntamiento de Ribadeo, donde está la capilla ardiente

Actualizado 05/05/2008 17:34:55 CET

Autoridades, vecinos y familiares reciben el féretro horas antes del entierro en la localidad de la que era alcalde honorario

RIBADEO (LUGO), 5 May. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, presidió hoy la recepción de los restos mortales del ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo en Ribadeo (Lugo), en cuyo ayuntamiento permanecerá instalada la capilla ardiente durante algo menos de tres horas, para ser enterrado posteriormente en el cementerio de la localidad.

El coche fúnebre que trasladó el féretro desde Avilés llegó a la Casa Consistorial en torno a las 15.15 horas, tras recorrer algunas de las zonas de Ribadeo con mayor vinculación con el ex presidente, como la avenida que lleva su nombre y las proximidades de la casa en la que veraneaba, sobre el puerto de la localidad.

Los más de 300 ribadenses que se acercaron al ayuntamiento recibieron con aplausos la llegada del féretro, precedida por tres coches fúnebres cargados con coronas de flores. El presidente de la Xunta se acercó a saludar a la viuda e intercambió unas palabras con ella, antes de que el ataúd fuese introducido en el edificio, de nuevo entre aplausos.

En ese momento, la Banda Sinfónica Municipal de Ribadeo, de la que era socio de honor el ex presidente, interpretó el Réquiem de Mozart. Leopoldo Calvo-Sotelo era además marqués de la ría de Ribadeo y alcalde honorario de la localidad, en la que transcurrió parte de su infancia y de la que era originaria su familia materna.

Los ribadenses que acudieron al lugar tendrán la oportunidad de rendir su último adiós al primer presidente de la democracia que fallece, en la capilla ardiente instalada en el Salón de Plenos municipal, en cuyas proximidades se encuentra una de las cafeterías en las que solía celebrar tertulias durante sus estancias en la villa.

ASISTENTES.

Acompañando a la comitiva fúnebre había en torno a 40 familiares del fallecido, entre los que estaba la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, sobrina del ex presidente. A las puertas del ayuntamiento también se situaron medio centenar de representantes de los medios de comunicación.

También estuvieron la presidenta del Parlamento, Dolores Villarino; el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras; la conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo --que fue de las primeras en llegar--; el presidente de la Diputación de Lugo, Manuel Gómez Besteiro; el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez; y el portavoz parlamentario del PSdeG, Ismael Rego; además de otras autoridades políticas y militares.

Una vez se cierre la capilla ardiente en torno a las 18.00 horas, está previsto que el féretro sea trasladado a hombros hasta la cercana iglesia parroquial de Santa María do Campo, donde el arzobispo de Mondoñedo, Manuel Sánchez Monje, oficiará la misa funeral, tras la cual será enterrado en el cementerio de Ribadeo, donde también yacen los restos de sus padres.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies