Cascos sostiene que, al igual que en Galicia con Feijóo, "juntos" y "unidos" el PP en Asturias "también" puede gobernar

Actualizado 12/09/2010 19:51:50 CET

El presidente gallego proclama que Galicia y Asturias no aspiran a "alejarse de España", sino a "ser más España"

OVIEDO, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ex vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, sostiene que, al igual que ocurrió en Galicia con Alberto Núñez Feijóo, "juntos" y "unidos" el PP en Asturias "también" puede llegar a gobernar.

"El sueño de traspasar las montañas, que llevó a gallegos y asturianos a las hazañas más difíciles en las tierras más lejanas, es el mismo que hoy tiene que animar nuestra esperanza de tiempos mejores, en un afán de superación irrenunciable que requiere todo nuestro ímpetu. En nuestra querida y vecina Galicia tenemos el ejemplo más cercano de que juntos, unidos en torno a Alberto Núñez Feijóo, pudieron. En Asturias también podemos", aseveró.

Álvarez-Cascos pronunció estas palabras durante el acto de imposición de la insignia de oro y entrega del carné de Socio de Honor que le ha concedido en Oviedo la 'Asociación Día de Galicia en Asturias', con la presencia del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que asistió junto al presidente de la Diputación Provincial de Ourense, José Luis Baltar.

El presidente gallego ha defendido que tanto Galicia como Asturias han encontrado en el Estado de las Autonomías "el modelo idóneo" para combinar el "patriotismo regional con el patriotismo nacional". "No aspiramos a alejarnos de España, sino a ser más España", ha proclamado para contraponer esta actitud con los nacionalismos que ven "insidias por todas partes y motivos de conflicto en cualquier detalle".

"Somos dos pueblos bien llevados", ha afirmado y ha considerado que entre gallegos y asturianos no hay "barreras culturales o lingüísticas". Ambas comunidades, ha dicho, quieren a su tierra pero "sin necesidad de exagerar las diferencias con el vecino".

PROTECCIÓN DEL APÓSTOL Y LA SANTINA

Francisco Álvarez-Cascos, que rehusó hacer declaraciones a los medios de comunicación y se remitió a su discurso, invocó en su intervención "la protección de la Santina y la del Apóstol para que nos inspiren a todos las luces que nos ayuden a acertar, reivindicando el espíritu de superación y el ímpetu de los emigrantes, y haciendo votos por el progreso conjunto y por el hermanamiento enriquecedor de nuestros dos pueblos".

"Tenemos que superar una montaña de problemas con nuestra convicción, con nuestro ímpetu, con nuestro trabajo y con nuestro empuje", apuntó el ex vicepresidente del Gobierno en un momento de su discurso, lleno de referencias a la emigración, el hermanamiento entre Asturias y Galicia y citas de pensadores como Jovellanos u Ortega y Gasset, así como versos del poeta gallego Álvaro Cunqueiro.

Cascos también hizo mención en su intervención a las "incertidumbres" que hoy "acechan a Galicia y a Asturias para avanzar en el proceso de vertebración territorial y de cohesión social" y que, según él, tienen un "nuevo obstáculo que condiciona su futuro: la marginación gubernamental creciente en este último lustro, especialmente visible en el campo de las infraestructuras de transporte".

Al respecto, señaló el "agravio de la cancelación del Corredor ferroviario de la Alta Velocidad del Cantábrico", que considera "una condena inaceptable" de efectos "muy negativos a medio y largo plazo". "Seremos, frente al Mediterráneo y al Atlántico, la única fachada marítima española excluida de la planificación ferroviaria de alta velocidad y condenada al estancamiento, sin justificación social o económica que sostenga tal discriminación".

RETRASOS EN INFRAESTRUCTURAS

Además, reseñó "los retrasos se suceden" en la Autovía del Cantábrico, pero "las disculpas para justificarlos resultan inaceptables a la luz de lo ocurrido en estos últimos seis años, cuyas consecuencias están a la vista de todos".

"Pocas comunidades presentan hoy en España tantas necesidades objetivas para el cambio de rumbo como el Principado", dijo. Asimismo, indicó que "la necesidad de ese cambio es tan considerable que sólo podría acometerse si la sociedad asturiana se une en torno a unos nuevos valores de cambio político, económico, social y cultural, galvanizadores del trabajo y del esfuerzo colectivo necesarios para acometer esa gran empresa", apuntilló.

Así, reprochó "la desatención del Gobierno, que se traduce, pura y simplemente, en una exhibición de incompetencia y desidia, que perjudica gravemente el transporte en el occidente asturiano y afecta negativamente a las comunicaciones con y desde Galicia".

Ante este comentario, varios de los asistentes señalaron "por eso tienes que venir, Asturias te necesita". De hecho, el aforo completo de uno de los salones del Auditorio, con más de medio millar de personas, interrumpió en numerosas ocasiones con aplausos y consignas de "presidente, presidente", tanto el discurso de Cascos como el del presidente de la Xunta y de los organizadores del acto cuando éstos hacían referencia al ex ministro.