TSJPV absuelve a Atutxa, Knörr y Bilbao al creer que intentaron cumplir la orden del TS de disolver a SA

Actualizado 05/01/2007 14:44:39 CET

BILBAO, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha absuelto al ex presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, y a los que fueran miembros de la mesa de la Cámara, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao, del delito de desobediencia a la autoridad judicial por el que se les juzgó al no proceder a la disolución de Sozialista Abertzaleak tal como ordenó el Tribunal Supremo. El alto Tribunal vasco considera que sí tuvieron voluntad de suspender al grupo abertzale, pero no pudieron, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La sentencia absolutoria, notificada hoy a las partes, ha sido respaldada por dos miembros del Tribunal, Juan Carlos Iturri y Javier Murgoitio, y cuenta con el voto particular de su presidente, Pablo Sesma.

La resolución judicial asegura que "no hubo confabulación" entre los miembros de la Junta de Portavoces y los de la Mesa de la Cámara para no cumplir la orden del Tribunal Supremo, tal como defendía la acusación ejercida por Manos Limpias, que, durante la vista oral, solicitó dos meses de inhabilitación y multa de 108.000 euros para cada uno de los procesados al considerar que habían incurrido en un delito de desobediencia previsto en el artículo 410 del Código Penal.

Para realizar esta afirmación, los dos magistrados se basan en la decisión de la Sala Civil y Penal del TSJPV de sobreseer la causa para los portavoces parlamentarios Joseba Egibar (PNV), Rafa Larreina (EA) y Antton Morcillo (SA) -que habían sido imputados a instancias de la Fiscalía-.

La Sala determinó, en su día, que no había "connivencia" entre éstos y los representantes de la Mesa para evitar la disolución de Sozialista Abertzaleak. La Junta de Portavoces impidió que se reformaran los estatutos de la Cámara para facilitar la suspensión de SA, tal como propuso la Mesa del Parlamento.

Por ello, el Tribunal que juzgó a los acusados ha determinado ahora que, si los portavoces parlamentarios no tenían responsabilidad en ello, no existía "la confabulación" que defendía Manos Limpias.

Para el TSJPV, tampoco ha existido ninguna "pantomima" en la actuación de los procesados y estima que sí ha habido por parte de Atutxa, Knörr y Bilbao una voluntad de cumplir la orden del Supremo y, para ello, recurrieron a los mecanismos jurídicos necesarios para materializarlas, sin éxito, ya que se vieron impedidos por la decisión de la Junta de Portavoces.

Juan Carlos Iturri y Javier Murgoitio han llegado a esta conclusión -tesis mantenidas por la defensa y la Fiscalía- tras valorar los indicios existentes y los testimonios de los testigos que declararon durante el juicio.

Asimismo, creen que, para disolver a SA, el Parlamento vasco no podía actuar "por la vía directa", sino que debía aprobarse una resolución similar a la que Navarra utilizó para suspender al grupo abertzale, tras estudiar la legislación y la doctrina constitucional.

FONDO DEL ASUNTO

En su sentencia, hecha pública hoy, el Tribunal entra en el fondo del asunto, tal como se lo ordenó el Tribunal Supremo el pasado mes de noviembre, tras anular la resolución del TSJPV por la que absolvió en noviembre de 2005 a los encausados al considerar que les amparaba la inviolabilidad parlamentaria.

Tras instarle el Supremo a que resolviera sobre la culpabilidad o no de los procesados, el alto Tribunal vasco ha determinado que Atutxa, Knörr y Bilbao no cometieron un delito de desobediencia a la autoridad previsto en el artículo 410 del Código Penal.

El juicio contra Atutxa, Knörr y Bilbao se celebró entre los días 26 y 28 de octubre del pasado año con la única acusación de Manos Limpias, que solicitó dos meses de inhabilitación y multa de 108.000 euros para cada uno de los procesados.

Por su parte, la Fiscalía pidió la libre absolución de los acusados al no haberse demostrado que hubiera "una desobediencia abierta" a cumplir la orden del TS porque intentaron arbitrar, sin éxito, "mecanismos jurídicos" para la suspensión de SA. No obstante, reconoció que sí se produjo "un incumplimiento" del auto del Supremo.