El ponente del PE sobre vuelos de la CIA cree que AENA prueba el "conocimiento de las autoridades"

Actualizado 14/11/2007 14:42:56 CET

El PE dice tener "indicios" de la existencia de "cárceles secretas" de la CIA en Ucrania

ESTRASBURGO, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ponente del informe del Parlamento Europeo sobre las actividades de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en territorio europeo, el socialista italiano Claudio Fava, afirmó hoy en relación a las informaciones remitidas por AENA a la Audiencia Nacional que "siempre hemos tenido sospechas de que buena parte de esos transportes (de prisioneros por parte la agencia) se hicieran con aviones militares" y que estos datos parecen indicar "el conocimiento de las autoridades".

En rueda de prensa indicó que "siempre hemos tenido la sospecha de que buena parte de estos transportes (las llamadas 'entregas extraordinarias') se hicieran con aviones militares y no se dieran a 'compañías fantasmas'", en alusión a las empresas a las que la CIA presuntamente alquiló aviones y desaparecidas después de prestar sus servicios.

"La investigación de AENA confirma que el transporte de prisioneros a Guantánamo se llevaba a cabo transitando o partiendo de aeropuertos europeos y parece que con el conocimiento de las autoridades", dijo Fava, que sobre este último aspecto puntualizó que "esto no lo sabemos, tenemos que investigarlo".

Según los datos que Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) remitió a la Audiencia Nacional y que 'El País' publicó esta semana, alrededor de 50 aviones, la mayoría de ellos militares, sobrevolaron España desde o hacia la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) entre 2002 y 2007, para lo que algunos hicieron escala en las bases de Rota, Torrejón de Ardoz (Madrid) y Morón de la Frontera (Sevilla).

Preguntado por estas informaciones, Fava indicó que "son datos que no teníamos", puesto que recordó que "Eurocontrol sólo nos ha dado los datos de los vuelos civiles y los que ha reconstruido AENA son militares".

"INDICIOS" EN UCRANIA

Fava compareció este miércoles en rueda de prensa para anunciar junto al diputado liberal Giulietto Chiesa el hallazgo de nuevos "indicios muy claros" sobre las actividades de la CIA, en este caso en Ucrania, donde dijeron tener pruebas escritas sobre la autorización de altos representantes del Gobierno y de las fuerzas armadas de este país para habilitar una base militar para servir de "prisión secreta" a la CIA y permitir aterrizajes.

Estos nuevos datos se contienen en el documental que se proyectará esta tarde en una sala del Parlamento Europeo que ha sido elaborado por un periodista ruso de la cadena de televisión RTR, y a quien Chiesa atribuyó las "mejores credenciales". Preguntado por la veracidad del documento, se limitó a invitar a los periodistas a "verificarlo" con sus propios ojos. "Me fío muchísimo de su cualificación periodística", dijo. En cualquier caso, Fava y Chiesa desvelaron algunos datos del documental, donde se "evidencia" que en agosto de 2005 el jefe del Ejército ucraniano, Serghej Aleksandrovich Kirichenko, "encargó personalmente" al jefe de la guarnición militar de Makarov-1, el lugarteniente coronel Sinilo Iurij Grigorievich, "construir dentro del recinto un centro de detención para diez prisioneros y habitaciones para diez guardias".

Según la información que facilitaron los eurodiputados, la guarnición militar Marakov-1 es un antiguo almacén de armas del ejército soviético situado en un bosque cercano a Kiev que consta de "profundas galerías en el subsuelo y un enorme territorio protegido con cables".

Los datos disponibles dan como probado que las obras de construcción del centro de detención fueron realizadas por una empresa llamada Triumph, ya desaparecida, tal y como lo atestigua una copia del "permiso de acceso para los trabajadores para hacer el edificio". Fava y Chiesa acreditaron además que el periodista ruso autor del documental se desplazó a este lugar y "habló con quienes construyeron el local", con los "chóferes y los obreros que participaron" en las obras.

Fava añadió que también les consta, a través de las mismas fuentes rusas, que en julio de ese mismo año el ministro de Defensa de Ucrania "dio una orden para autorizar en persona el aterrizaje el 6 de agosto de ese año de un avión Gulfstream" en un aeropuerto cercano a la frontera ucraniana. Recordó que este tipo de nave es uno de los que más aparecen en las evidencias sobre transportes ilegales de la CIA, hasta en 130 vuelos.

Estos dos elementos --el aterrizaje del Gulfstream cerca de la frontera de Ucrania y la construcción de una prisión en una base militar de este país-- hace pensar a Fava y Chiesa que, además del transporte aéreo, también debió darse otro tipo de traslados terrestres de prisioneros "en contenedores especiales" para llevarlos "desde territorio rumano o polaco a Ucrania". Precisaron que de esto no tienen constancia, pero "queremos saber cómo llegaron allí".

SIGUE LA INVESTIGACIÓN

El Parlamento Europeo ha investigado las presuntas acciones ilegales de la CIA en territorio europeo a través de una comisión temporal ad hoc que durante seis meses celebró audiciones con personas relacionadas con el caso. El resultado fue un informe aprobado el pasado mes de febrero por el Pleno de la Eurocámara en el que se denunciaron los abusos de la CIA y se tildó de "inverosímil" que los Gobiernos implicados no estuvieran al tanto de lo que ocurría en sus territorios.

Tal y como explicó hoy Fava, la comisión ad hoc concluyó sus trabajos pero la comisión parlamentaria de la que dependía, la de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, acordó hacer un "seguimiento" de las investigaciones a este respecto, al que ahora piensan incluir los "indicios" sobre Ucrania y también los datos facilitados por AENA.

"La investigación no ha concluido", dijo Fava, que en el caso ucraniano afirmó que "no podemos garantizar nada, hay que analizar" los datos, pero estimó que serían "suficientes para reabrir la investigación porque cualquier tribunal podría hacerlo". Se trata, dijo, de averiguar si estos indicios "son fundados o no".

BARROSO Y FRATTINI

Este eurodiputado también fue preguntado acerca de si, haciendo un resumen de la investigación que ha dirigido desde el año pasado, podría asegurar que políticos como el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, o el comisario de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini, no estuvieron al tanto de las acciones de la CIA, ocurridas cuando ocupaban responsabilidades nacionales --primer ministro de Portugal y ministro de Asuntos Exteriores de Italia, respectivamente--.

"Yo no puedo excluir ni confirmar que Frattini o Barroso conocieran lo que ocurrió", dijo cautamente. Recordó que el Parlamento Europeo ha trabajado durante un año para esclarecer los hechos pero que "no podemos pretender una colaboración que no podemos lograr, porque hay cosas que se han negado". "También interpretamos los silencios después de la adopción del informe", advirtió.

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