Condenado un centro de adelgazamiento a pagar 3.500 euros a un cliente por quemarle en una pedicura

Actualizado 31/07/2006 16:30:51 CET

CADIZ, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Málaga condenó a 'Incosol Hotel-Medical SPA' a indemnizar con 3.510 euros a José Luis Ortiz por quemarles los pies al realizarse una pedicura cuando se encontraba en el centro en un tratamiento de adelgazamiento de 15 días de duración.

Según la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, los hechos ocurrieron en junio de 2002 cuando el cliente realizó un tratamiento para adelgazar y al realizarle un baño de parafina en los pies le fueron quemados, teniendo que ser tratado posteriormente en un centro hospitalario y llegando a correr riesgo de amputación de alguno de sus dedos.

Según explicó José Luis Ortiz, cuando llegó al centro para realizar el tratamiento lo hizo con su informe médico donde indicaba que era diabético, padecía de la tensión alta y de colesterol, entre otras cosas. Así, indicó que por ser diabético tiene los pies insensibles, por lo que "para cortarme las uñas necesito ir a un podólogo".

Ortiz relató que estando en el centro de tratamiento pidió cita para que le cortasen las uñas de los pies y que una vez allí advirtió de su insensibilidad. Allí le ofrecieron además realizarse un baño de parafina en los pies, "diciéndome que no pasaría nada porque la temperatura de la cera no era alta".

Al parecer, según indicó a Europa Press, tras la sesión, cuando se encontraba en la ducha notó que tenía cera entre los dedos "y al quitármela me llevé incluso la uña". Por ello, bajó a la enfermería a curarse "y a los tres días se me empezó a cangrenar, por lo que me dijeron que me fuera a un hospital a que me lo trataran porque no sabían si me iban a tener que amputar".

Finalmente, tras ser tratado en el Hospital de Puerto Real (Cádiz) pudo curarse sin necesidad de que le amputaran los dedos tras varios meses de tratamiento.

Por su parte, el abogado e hijo del afectado, José Luis Ortiz Miranda, manifestó que Incosol "puso en el proceso hasta cinco excusas diferentes como que ya traía la herida, que era producto de una uña encarnada, del roce del zapato o que se lo produjo al golpearse con un escalón cuando iba en chanclas".

En este sentido, añadió que un informe pericial de uno de los médicos que lo trató en Cádiz "evidenció que se trataban de quemaduras de segundo grado profundas".

Asimismo, el letrado indicó que Incosol "actuó con mala fe, porque incluso en la factura negó el tratamiento de pedicura reflejando que se había hecho una manicura, a pesar de que el importe era diferente al de esta, que también aparecía al habérsela efectuada mi cliente".