Condenan a casi diez años de cárcel a dos hombres que acuchillaron mortalmente a otro en una plaza de Barcelona

Actualizado 19/05/2008 15:36:40 CET

BARCELONA, 19 May. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha condenado a cinco años de prisión al autor material de la puñalada que acabó con la vida de un hombre en una plaza del distrito barcelonés de Nou Barris, en abril de 2006. Un segundo procesado ha sido condenado a cuatro años y medio de cárcel.

La tarde del 29 de abril de 2006, la víctima, José Luis N.B., de 42 años y vecino de Barcelona, se encontraba en la plaza Ángel Pestaña del barrio de la Prosperitat, donde solía pasar largos ratos sentado en un banco, consumiendo alguna bebida alcohólica, sin protagonizar altercados con los vecinos, que lo conocían como 'El Metadona'.

Sin embargo, ese día increpó a un grupo de adolescentes y poco después volvió a amenazar con una botella de cerveza a los jóvenes, cuando éstos estaban cenando en la terraza del bar 'Ancris', propiedad de la madre de una de las chicas.

Sobre las 23 horas, los procesados, Miguel C.R., de 46 años, y Carlos G.P., de 42, ambos españoles y vecinos de Barcelona, llegaron a la plaza y el primero empezó a hablar con los adolescentes que comentaban el incidente que habían tenido con José Luis N.B.

El otro procesado se acercó y ambos decidieron darle un "susto" y enseñarle "la placa", algo que Miguel C.R., ya había hecho con anterioridad para asustar a unos chicos que "se metían con todos los críos" que jugaban en el parque infantil de la plaza, según explicó durante el juicio.

Pese a que los chicos les dijeron que no era necesario, los acusados se acercaron a José Luis N.B. y le increparon con actitud agresiva. El jurado consideró que "sin que conste que tuviera intención alguna de quitarle la vida, sino sólo lesionarle", Miguel C.R. le asestó un navajazo "con sobresaliente intensidad" en el estómago.

La víctima, que sólo pudo lanzar una botella de cerveza a sus agresores mientras éstos huían, avanzó tambaleándose hasta la confluencia de las calles Enric Casanovas y Sant Francesc Xavier, y se desplomó sobre un paso de peatones.

Minutos después, un transeúnte encontró al herido, quien fue trasladado por los servicios médicos al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, donde falleció poco después ya que la navaja le había cortado la vena aorta.

La Fiscalía alegó que los hechos eran constitutivos de un delito de asesinato con alevosía, por lo que solicitaba para cada uno de los procesados una pena de prisión de 17 años y una indemnización total de 80.000 euros para los ocho hermanos de la víctima.

No obstante, los miembros del jurado consideraron que sería tan injusto condenar a los acusados por un delito de asesinato con alevosía como absolverlos libremente, ya que Miguel C.R. acuchilló a la víctima de forma intencionada, aunque sin querer causarle la muerte.

Por esa razón, el magistrado presidente ha condenado a Miguel C.R. a cinco años de prisión y a Carlos G.P. a cuatro y medio, por un delito de lesiones agravadas --dada su gravedad-- en concurrencia con un delito de homicidio imprudente con la agravante de abuso de superioridad.

Además, deberán indemnizar a los ocho hermanos de la víctima con un total de 15.000 euros por los daños morales.