Confirman un año de prisión para un joven por dar un puñetazo y morder a un agente que le pidió la documentación

Actualizado 09/04/2008 20:20:36 CET

SANTANDER, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Cantabria ha confirmado la pena de un año de prisión impuesta a un joven que dio un puñetazo en la sien y mordió en el dedo y en la muñeca a un policía local de Torrelavega que le pidió la documentación cuando, en compañía de un grupo, estaba organizando un alboroto en la calle de madrugada.

Los hechos sucedieron el 16 de agosto de 2007, sobre las cuatro y veinte de la madrugada, en la calle San José, donde los jóvenes se encontraban armando ruido con unos megáfonos. Una patrulla policial acudió al lugar avisada por los vecinos, y uno de sus miembros fue agredido de forma sorpresiva por el acusado, José Ángel E.B.

El agente sufrió contusión en la sien izquierda, erosión en la muñeca derecha y una herida en el dedo meñique, lesiones de las que tardó en curar cinco días.

El acusado recurrió la condena del Juzgado de lo Penal número Uno de Santander, que le impuso un año de cárcel por un delito de lesiones y multa de 180 euros e indemnización a la víctima de 200 euros por una falta de lesiones, así como las costas procesales, sentencia que la Audiencia ratifica en su totalidad.

En su recurso, el procesado argumentaba error en la valoración de la prueba, señalando que lo ocurrido fue fruto del forcejeo que ambos mantuvieron y que el agente fue el "primero le puso la mano encima", por lo que realizó contra él un acto de "resistencia activa" que, a su juicio, no constituye delito de atentado.

Destacaba además que él mismo había resultado herido, lo que vendría a demostrar que había actuado en "legítima defensa" y que el agente se había "extralimitado" en sus funciones.

La Audiencia rechaza estas justificaciones y considera que está "suficientemente acreditado" el puñetazo y los mordiscos que propinó al agente, que se encontraba "en pleno ejercicio de sus funciones". Considera igualmente que el comportamiento del agresor fue un "puro acometimiento" contra el policía, que lo redujo después de ser atacado.

En cuanto a las lesiones que dijo sufrir el acusado, señala que su "levedad" sólo requirió un analgésico, y no presentaba ninguna mordedura en la mano como éste afirmaba.