El Congreso, sin el PP, insta al Gobierno a abrir vías para que Marruecos desista de buscar petróleo frente a Canarias

Publicado 13/02/2018 21:10:35CET

Dastis aseguró a los diputados que Rabat tiene derecho a gestionar sus recursos y que ha hablado del tema con su homólogo

MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Pleno del Congreso, pese al rechazo del PP, ha instado este martes al Gobierno a "abrir urgentemente vías diplomáticas", tanto de forma bilateral como a través de la UE, para "instar a Marruecos a que desista" de su interés por promover prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a Canarias.

El pleno ha dado su visto bueno a una moción presentada por el Grupo Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, de manera que las Cortes han expresado formalmente su rechazo a las prospecciones petrolíferas autorizadas recientemente por Marruecos a la petrolera italiana ENI en la cuenca de Tarfaya, frente a Lanzarote y Fuerteventura --cerca de donde la española Repsol hizo sondeos en 2014--.

Podemos ha rechazado las enmiendas presentadas por Ciudadanos, pero finalmente el grupo 'naranja' solo ha votado en contra de uno de los puntos de la moción, el que pide que la información y consulta previa a las instituciones canarias sea "requisito ineludible" en el proceso de tramitación de cualquier actividad de investigación en el entorno de las islas.

En el debate han expresado su apoyo tanto el PSOE como ERC, PNV, Nueva Canarias y Coalición Canaria, cuya diputada, Ana Oramas, ha emplazado al PP a sumarse a la moción, puesto que era casi idéntica a una aprobada por unanimidad en el Parlamento Canario.

La proponente, Meri Pita (Podemos), ha acusado al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, de "mentir" a los diputados por hablar de la existencia métodos de prospección "seguros", cuando, según ha dicho, "no hay prospecciones seguras". Al Gobierno en su conjunto le ha afeado que "conciba la soberanía nacional como un impedimento y no como una herramienta para defender los derechos de la ciudadanía canaria y por tanto española".

De su lado, el socialista Sebastián Franquis ha asegurado que no se trata de promover "un pleito" con Marruecos, sino "espacios de colaboración y encuentro", mientras la diputada de Ciudadanos Melisa Rodríguez ha acusado al Gobierno de desatender a Canarias y de considerarlo un "archipiélago lejano" y un "dolor de cabeza".

PNV: PUEDE SER INJERENCIA, PERO LOS ESTADOS NO VIVEN AISLADOS

El PP ha respondido a las críticas acusando a la oposición de "alarmismo y falta de rigor", y ha alegado que el Gobierno siempre defiende los intereses españoles. Desde el PNV, Idoia Sagastizabal ha puesto en duda que el Gobierno vaya a hacer caso al llamamiento del Congreso, en parte porque en 2014 autorizó prospecciones cerca de las islas y en parte "porque supone una injerencia en otro Estado". Con todo, ha defendido que los Estados no viven "aislados" y hay límites a sus acciones, empezando por el Derecho Internacional que obliga a proteger el medio ambiente.

Así, el Congreso quiere que el Gobierno español se movilice, y movilice también a la UE contra "este tipo de actividades altamente contaminantes", a pesar de que, la semana pasada, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, alegó que Marruecos estaba actuando en el marco de su soberanía: "Tiene derecho a gestionar su territorio y sus recursos en la forma que considere oportuno y no cabe objeción posible", dijo al ser interpelado en el Pleno.

La moción, en cambio, cree que la decisión de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) marroquí puede ser objeto de "acciones judiciales internacionales" por considerar que la zona afectada --entre Sidi Ifni y Tan-Tan, justo al norte del Sáhara Occidental-- corresponde a la plataforma continental del Sáhara Occidental.

El texto avisa de las consecuencias que puede tener una actividad petrolera para el turismo y, además, del riesgo de este tipo operaciones en el mar. Por eso, además de expresar su rechazo a las operaciones y reclamar medidas diplomáticas para frenarlas, pide "información veraz y transparente" sobre la situación generada por la concesión, especialmente a la población canaria.

También propone crear un grupo de trabajo con la Comisión Europea y las naciones limítrofes para "paralizar las actividades mineras en el canal Canarias-Africa" y plantear alternativas energéticas limpias.

A su modo de ver, el Gobierno debe "anteponer la suprema defensa de los intereses del archipiélago canario y, por ende, del Estado en su conjunto, ante cualquier actividad que se produzca en sus fronteras" y que ponga en riesgo el desarrollo económico y la conservación del medio. Para ello, pide medidas como planes de impacto ambiental y de contingencia y garantías de suficientes indemnizaciones en caso de derrames.

Además, quiere que el Congreso inste al Gobierno a promover la ampliación a las aguas que separan Canarias de Marruecos del acuerdo ACCOBAMS, para crear allí un área de protección especial de cetáceos, y cooperar con Marruecos en el desarrollo de energías renovables. También incorporar zonas propuestas por los científicos, hasta la costa africana, al Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del proyecto LIFE 07, que derivó en la designación del "Espacio Marino del Oriente y Sur de Lanzarote-Fuerteventura".

La semana pasada, el ministro Dastis respondió a una interpelación de la diputada 'morada' Meri Pita y alegó que las prospecciones autorizadas están en aguas marroquíes, de manera que el país vecino tiene derecho a gestionar sus recursos a promover su propio desarrollo.

En todo caso, también dijo que el Gobierno español "estará siempre vigilante en la protección de su medio ambiente" y desveló que ha hablado de este asunto con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en dos ocasiones el pasado enero. Su interlocutor, dijo, le trasladó que Marruecos quiere "seguir dialogando sobre esto con espíritu de respeto y confianza mutua".