El Congreso retoma hoy la reforma del Reglamento centrándose en cerrar un nuevo diseño del procedimiento legislativo

Jesús Posada
EUROPA PRESS
Actualizado 05/07/2015 2:42:24 CET

MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ponencia encargada de la reforma del Reglamento del Congreso, que data de 1982, retomará este lunes sus trabajos tras el paréntesis estival con el fin de cerrar ya un nuevo diseño del procedimiento legislativo, sobre el que se avanzó bastante en la última reunión, celebrada el pasado mes de julio.

En dicho encuentro, los grupos parlamentarios revisaron las normas de tramitación de las iniciativas legislativas con idea de simplificar los debates y promover la participación de los ciudadanos y grupos de interés y, además, el PP aprovechó para ofrecer a la oposición crear un mecanismo de control de la eficacia de las leyes que aprueba el Parlamento.

Su idea es hacer un seguimiento tanto de las proposiciones no de ley aprobadas en la Cámara, las que instan al Gobierno a tomar medidas, como las iniciativas legislativas que se publican en el Boletín Oficial del Estado.

No obstante, no se concretó nada sobre este último punto en la última reunión, por lo que se espera que en la cita de este lunes se desarrolle esta propuesta y se estudie y, en su caso, se apruebe el documento articulado que los letrados del Congreso han redactado en torno a los puntos sobre los que hay acuerdo o éste está cercano.

DAR VOZ A LOS PROMOTORES DE ILP

Uno de los temas en los que todos están de acuerdo es en impulsar la participación ciudadana en las leyes que tramita el Parlamento, con especial hincapié en las Iniciativas Legislativas Populares (ILP) que llegan al Congreso con el aval de al menos medio millón de firmas.

Sin embargo, mientras el PSOE, UPyD y la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) abogan por que los impulsores de este tipo de iniciativas ciudadanas puedan explicarse en sesión plenaria, el PP tiene dudas de que pueda ser así porque defiende que en el Pleno sólo pueden intervenir los representantes de los ciudadanos, con la única excepción del Defensor del Pueblo.

Su alternativa es que los promotores de una ILP puedan presentar su texto en una jornada de trabajo en comisión, sometiéndose a las preguntas de los grupos. Después se produciría el debate en el Pleno del Congreso, donde ya los partidos tendrían todos los argumentos para votar si la admiten o no a trámite. A este respecto, se deberá negociar una solución que agrade a todos.

En lo que sí que hay consenso es en facilitar la recogida de firmas para las ILP --la Constitución exige 500.000 para poder presentarla-- a través de un formato electrónico y en la página web del Congreso, y que, además, en el portal web de la Cámara se abra un espacio para que los ciudadanos puedan hacer sugerencias por escrito y para que los grupos de interés (lobbies) o los afectados por una determinada ley puedan pedir audiencia ante los diputados.

De la misma forma, hay acuerdo sobre la conveniencia de que el Gobierno remita al Congreso para su publicación en la página de Internet de la Cámara toda la documentación relativa a los proyectos legislativos, como ha pedido, por ejemplo, el Grupo Socialista.

DEBATE POLÍTICO EN EL PLENO, LO TÉCNICO EN COMISIÓN

Los grupos también comparten la necesidad de diferenciar el papel del Pleno y el de las ponencias y las comisiones. En concreto, quieren reservar para el hemiciclo los debates eminentemente políticos --los que versan sobre los principios generales de las leyes y su oportunidad-- y dejar para la ponencia y la comisión los aspectos más técnicos.

En este punto, PSOE e IU defienden que todos los proyectos de ley que apruebe el Gobierno sean sometidos a un debate en el Pleno, algo que ahora sucede sólo si algún grupo presenta una enmienda de totalidad pidiendo su devolución al Gobierno.

Además, para dar más importancia a las ponencias, el PP quiere que en cada ley se nombre un ponente que dirija el trabajo en esta fase, siguiendo el modelo de los parlamentos europeo, británico o francés. Queda aún por concretar cómo se designaría a cada ponente y también decidir si el trabajo de las ponencias, que ahora se realiza a puerta cerrada, podría hacerse público como las comisiones.

El procedimiento legislativo es el primero de los once bloques en que se dividirá el debate para reformar las normas parlamentarias. Una vez concluido, vendrán otros asuntos 'más espinosos' como el control parlamentario del Gobierno o los deberes de los diputados hasta completar la reforma o lo que dé tiempo a concluir hasta la disolución de las Cámaras.

Desde el principio, la intención de los ponentes de la Comisión de Reglamento, que preside el propio presidente de la Cámara, Jesús Posada, es aprobar todo aquello que se haya terminado y siempre con la idea de que entre en vigor la próxima legislatura.

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