Continúa hoy el juicio contra un especialista por la muerte en 2005 de la primera dama de Nigeria

Actualizado 20/07/2009 9:27:51 CET

MÁLAGA, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 6 de Málaga tiene previsto continuar hoy día 20 el juicio contra el cirujano plástico que realizó la liposucción a la esposa del que fuera presidente de la República de Nigeria, acusado de homicidio imprudente, tras la muerte de ésta en octubre de 2005, según confirmaron fuentes del caso.

Así, inicialmente, está previsto que durante la vista oral de mañana se practique la prueba pericial, según precisaron a Europa Press las fuentes, y que se lleven a cabo los informes finales de las partes; es decir, defensa, fiscal y otras acusaciones personadas en la causa.

La Fiscalía malagueña solicita para el acusado, especialista en cirugía plástica y estética, una pena de dos años de prisión y cinco de inhabilitación por la muerte de esta mujer, que acudió a una clínica de Marbella para ser sometida a un reducción de abdomen el 20 de octubre de 2005.

Durante la intervención, señala la acusación pública, el acusado, a pesar de haber hecho más de 300 liposucciones, "no controló correctamente la cánula con la que extraía la grasa y le causó a la mujer cinco incisiones en la cara ventral del lóbulo izquierdo del hígado" y también un desgarro y otras cuatro punciones en una parte del colon.

En las horas siguientes a la operación y en el posoperatorio, dice el fiscal, estas lesiones "le ocasionaron una pérdida masiva de sangre", entre otros problemas, como "una parálisis intestinal refleja", lo que acabó desarrollando un cuadro de shock séptico e hipovolémico, que, "a pesar de presentar claros signos comunes a ellos, no fue diagnosticado por el doctor".

Además, señala que el acusado, que siguió todo el posoperatorio, "le fue administrando un tratamiento no correcto para el cuadro que presentaba". Cuando la situación era ya "crítica", decidió llevarla a otra clínica de Marbella, pero en vez de hacerlo en un helicóptero sanitario, con cuya empresa había un acuerdo, "lo hizo en un vehículo de la propia clínica".

DECLARACIONES

El acusado, Antonio M., aseguró que no hubo evidencia alguna de que hubiera problemas durante la intervención ni en el posoperatorio y señaló que todo discurrió "con normalidad" hasta la madrugada del día siguiente a la operación, momento en el que decidió trasladar a la paciente a otra clínica, donde falleció.

El especialista declaró que, a pesar de la edad de la mujer, 59 años, y de que tenía ocasionalmente asma, el riesgo para este tipo de intervenciones se catalogó como "leve". Además, indicó que la operación, que duró tres horas, se desarrolló "igual que otras que había hecho hasta ese funesto día y las que he hecho después".

En la primera sesión del juicio declararon también cuatro miembros de la clínica que participaron en la intervención o en la vigilancia posterior, quienes coincidieron en que tanto la operación como el posoperatorio se produjeron dentro de la normalidad. Es más, uno de los enfermeros dijo que en el momento de la reanimación la paciente repitió varias veces "I feel very happy".

En este punto, el anestesista afirmó que la mujer estuvo estable en la intervención y que "no hubo nada que hiciera sospechar alguna anomalía". "La operación se desarrolló con normalidad absoluta, rozando la vulgaridad", aseguró el facultativo, quien afirmó que el líquido aspirado era "rigurosamente normal". Además, dijo que tras la liposucción la vio en un estado "de confort y mejoría por encima de lo normal y me dijo que estaba estupendamente".

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