Covite, Fundación Gregorio Ordónez y Miguel Angel Blanco recuerdan que Ibarretxe prometió la consulta en ausencia de ETA

Actualizado 05/10/2007 16:00:12 CET

Critican al nacionalismo vasco porque "ha sido incapaz de aportar soluciones para la derrota de ETA"

VITORIA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los representantes de Covite, la Fundación Gregorio Ordoñez y la Fundación Miguel Angel Blanco criticaron hoy "la última amenaza del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y su salto adelante convocando una consulta ilegal por inconstitucional" y le recordaron que "prometió repetidamente convocarla en ausencia de violencia", al tiempo que denunciaron que el nacionalismo vasco "ha sido incapaz de aportar soluciones para la derrota de ETA".

En declaraciones en los pasillos del Parlamento vasco, coincidiendo con la celebración del Pleno sobre Víctimas del Terrorismo, Cristina Cuesta (COVITE), Ana Iribar (Fundación Gregorio Ordoñez) y Mari Mar Blanco (Fundación Miguel Angel) explicaron que han acudido al pleno de hoy "por respeto institucional" y por considerar que "las instituciones vascas no son propiedad de sus dirigentes sino de sus ciudadanos".

En este sentido, recordaron que ETA es "una organización criminal en activo", que "ha ejercido el terror muchas veces gracias al manto de la impunidad que le proporcionaba un Gobierno vasco con el que siempre han compartido objetivos políticos y ante la indiferencia y el miedo de la sociedad en general", y añadieron que "media Cámara vasca, la no nacionalista, hoy mismo vive escoltada y con su seguridad y vida amenazada".

"¿Con qué falta de humanidad puede el señor Ibarretxe espetar a su oposición amenazada que ETA no puede marcar la agenda política del País Vasco?", se preguntaron, antes de acusarle de tener un "inmenso autismo moral".

Las representantes de las víctimas indicaron también que "ETA ha matado y mata con el objetivo de imponer su proyecto totalitario y excluyente aplicando métodos de limpieza ideológica" e "intentando eliminar por métodos ilegales e ilegítimos los derechos y libertades de ciudadanos que, con su vida, su integridad y su bienestar han pagado y pagan un alto precio".

Asimismo, se felicitaron porque la banda "no ha podido vencer a la democracia española" a pesar de que "ha causado una inmensa tragedia en miles de familias que, con su dolor, han soportado el precio de la llegada y mantenimiento de las libertades públicas".

Tras indicar que estos colectivos "siempre han defendido que la línea divisoria debe ser entre demócratas y totalitarios, y no entre nacionalistas y constitucionalistas", criticaron que el nacionalismo "de una manera y otra, con planes, propuestas y ofrecimientos diversos, sigue pensando y practicando el esencialismo de lo vasco", sigue "apropiándose de la definición y el contenido de la identidad vasca", sigue "desprestigiando, minusvalorando o despreciando la pluralidad de la sociedad vasca", y sigue "utilizando la legalidad según sus intereses partidarios".

"Para muestra, la última amenaza del señor Ibarretxe y su salto adelante convocando una consulta ilegal por inconstitucional que prometió repetidamente convocar en ausencia de violencia", advirtieron.

NACIONALISMO VASCO

Además, añadieron que el nacionalismo vasco "ha sido incapaz de aportar soluciones para la derrota de ETA" y ha "rentabilizado políticamente la situación de acoso y exclusión provocada por la banda terrorista" para "fortificar su poder en vez de legislar y actuar con el objetivo de aislar a los terroristas y sus grupos culturales, educativos, sociales y económicos de apoyo".

También consideraron que en el mejor de los casos el nacionalismo "se ha mantenido al margen o ha denostado las principales medidas y pactos que mayor eficacia han demostrado para erradicar la violencia terrorista", al tiempo que "ha dado y sigue dando cobertura ideológica y legitimando los fines por los que ETA mata".

Ante esto, advirtieron de que a ETA "se le vence, no se la contenta", y dijeron que "la aplicación de la ley y la justicia es el antídoto más efectivo contra su criminalidad", que "la unidad política de los demócratas refuerza la debilidad de los totalitarios" y que "la víctimas deben ser un referente moral y político porque han cimentado y cimientan la convivencia democrática".

Las portavoces de las víctimas recordaron además el "incumplimiento flagrante" de las medidas que se adoptaron en la ponencia de víctimas de 2003, y apuntaron que dichas iniciativas "no cumplen las expectativas de las víctimas", ya que "son acciones de maquillaje que intentan dar cobertura política y lavar la cara de Ibarretxe".

"Los grandes temas de reivindicación de las víctimas siguen pendientes, y nosotros no seremos cómplices de una política que no defiende a las víctimas, sino que ahonda en la desvaloración y la indefensión de las mismas", anunciaron, antes de explicar que lo que buscan es "justicia, verdad y memoria", y de criticar al consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, porque está "más preocupado por los supuestos derechos de su pueblo que por poner ante los jueces a los terroristas".

Por último, lamentaron que ETA les convirtió en "víctimas políticas" y concluyeron señalando que tienen "el derecho y la obligación de defenderse políticamente" y que, "sin una política para la derrota de ETA, todo queda en papel mojado, en una escenografía vacía sin sentido que menosprecia los valores y principios que defendieron nuestros familiares".

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