El muro "divisorio de América" de EEUU recibe hoy el rechazo de los líderes iberoamericanos

Actualizado 05/11/2006 8:35:44 CET

El 'Compromiso de Montevideo' dejar claro que migrar no es un delito y pide que las políticas de seguridad no estigmaticen a los inmigrantes

MONTEVIDEO, 5 Nov. (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Antonio Rodríguez) -

El muro que construirá Estados Unidos en su frontera con México recibirá hoy el rechazo de los jefes de Estados y de Gobierno de los 22 países iberoamericanos por ser "divisorio de América" y una "práctica incompatible" con las relaciones de amistad y de cooperación entre los Estados, por lo que se hace un "firme llamado" a la Administración Bush para que "reconsidere" su decisión.

Los mandatarios iberoamericanos aprobarán hoy una declaración especial sobre la construcción de este muro de más de 1.000 kilómetros en el que se advierte de que no detendrá "la migración indocumentada, el tráfico de migrantes ni la trata de personas", al tiempo que incita "a la discriminación y la xenofobia" y favorece la aparición de grupos de traficantes que ponen en mayor peligro a las personas.

"Manifestamos nuestra profunda preocupación por la decisión adoptada por el Gobierno de Estados Unidos de América para la construcción de un muro en su frontera con México, toda vez que constituye una medida unilateral contraria al espíritu de entendimiento que debe caracterizar la atención de los problemas comunes entre países vecinos y afecta a la cooperación en el Hemisferio", subrayan.

En este sentido, exhortan a Washington a que desarrolle medidas tendentes a la regularización de trabajadores procedentes de otros países y a que pongan en marcha programas de trabajadores temporales "que aseguren el pleno respeto de sus derechos humanos y laborales". El presidente mexicano, Vicente Fox, aprovechó la sesión de ayer dedicada a las migraciones dentro de la XVI Cumbre Iberoamericana para criticar al presidente estadounidense, George W. Bush, por este hecho en una decisión que, a su juicio, es "netamente electoral".

"Es netamente electorera, ha sido una decisión unilateral cuando la insistencia nuestra ha sido que es tema de responsabilidad compartida y que por tanto la solución se debe de tomar de manera corresponsable ante la complejidad de este muro", señaló el mandatario mexicano.

En su opinión, donde hay un empleo ofertado y hay una persona dispuesta a hacerlo, "se debe dejar que suceda" y no tiene que haber "trabas ni interferencias". "Ese es un principio fundamental en nuestra relación bilateral y desde luego lo es también el que la migración debe ser ordenada, legal, segura, con pleno derecho a los Derechos Humanos, a derechos laborales", insistió.

Fox propuso una alternativa al muro. "Lo propuesto, lo relativo, lo cercano a ser resuelto es un paso para documentar a los que ya están allí con un trabajo, un paso para definir y programar lo necesario y demandado en el país receptor (Estados Unidos), una necesaria reunificación de la familia extendiendo visas a los que se documenten y, finalmente, leyes para que se respete plenamente derechos laborales", dijo.

En último término, recordó que la citada construcción del muro tendrá un coste de 12.000 millones de dólares. "¿Saben lo que se puede hacer (con ese dinero) para construir aulas, escuelas, universidades, lo que se puede hacer en proyectos productivos o generar empleos?. Sin duda, lo responsable e inteligente es hacer lo que estamos haciendo aquí: reflexionar, deliberar, profundizar en el tema, buscar soluciones constructivas que siempre sea ganar para todos los participantes", concluyó.

Por otro lado, los 22 países iberoamericanos coincidirán hoy en rechazar toda "criminalización" de la migración. "Migrar no es un delito, por lo que los Estados no desarrollarán políticas orientadas a criminalizar al migrante", se indica en el denominado 'Compromiso de Montevideo sobre Migraciones y Desarrollo, que tiene una primera parte expositiva con 24 párrafos y una segunda parte con compromisos específicos.

Este compromiso de los países iberoamericanos recoge el elemento de la responsabilidad de los países de origen, tránsito y destino, y la necesidad de adoptar acuerdos bilaterales, regionales y multilaterales que hagan posible una "gestión ordenada" de los flujos migratorios.

NO ESTIGMATIZAR A LOS INMIGRANTES.

Los socios iberoamericanos se comprometen a garantizar que las políticas migratorias respeten "plenamente" los Derechos Humanos de los inmigrantes "en el marco del ordenamiento jurídico de cada Estado", una fórmula solicitada por España para aceptar el texto final. Además, se hace hincapié en que el establecimiento de políticas y prácticas de seguridad por parte de los Estados "no deberá estigmatizar" a los inmigrantes.

En el punto de las remesas, se subraya que no deben ser catalogados como ayuda oficial al desarrollo puesto que son "flujos financieros privados, de solidaridad familiar, y responden al derecho de todo ser humano de asistir de modo individual al sustento y bienestar de otras personas".

"Este derecho debe ser reconocido y salvaguardado, al igual que el derecho de los destinatarios a recibirlas. Los Estados deben abstenerse de promulgar disposiciones legislativas o adoptar medidas administrativas coercitivas, que puedan obrar en detrimento de este derecho", se añade en el Compromiso de Montevideo.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante el año 2005 llegaron a América Latina y el Caribe por este concepto más de 54.000 millones de dólares desde el resto del mundo, y anticipa que para el año 2006 se alcanzarán los 60.000 millones. Estas cifras superan el total combinado de inversión extranjera directa y ayuda exterior para la región.

Según el BID, esa cifra puede incluso ser dos o tres veces más alto, ya que un gran número de transacciones se realizan por medio de canales informales. De este modo, la migración estaría contribuyendo a la reducción de la pobreza a nivel local y nacional, y a una reducción de la vulnerabilidad económica.

Por su parte, un estudio elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el número de inmigrantes latinoamericanos se incrementó notablemente en los últimos años: de 21 millones en 2000, pasaron a 25 millones en 2005, lo que supone el 13% del flujo migratorio mundial. La mayoría elige como destinos Estados Unidos y España, mientras que unos tres millones migran dentro de la región, principalmente a Argentina, Costa Rica y Venezuela.

"AHOGAR" EL TRÁFICO ILÍCITO DE PERSONAS.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió ayer por la tarde en que hay que "ahogar" el tráfico ilícito de personas que conforma la inmigración ilegal y combatir "con todo el peso" del ordenamiento la explotación laboral y el trabajo ilegal por ser dos cuestiones "inaceptables" en pleno siglo XXI.

"La legalidad es el principio y el camino (...). Reitero, hay que regular las migraciones y ante todo, hay que atacar para que no haya más migraciones, para que no contemplemos un siglo XXI con fenómenos migratorios de gran alcance por la pobreza, la desigualdad y la desesperanza", subrayó en la segunda sesión plenaria de la XVI Cumbre Iberoamericana, cuyo lema para esta cita es 'Migración y Desarrollo'.

En este sentido, subrayó que el Gobierno español ha multiplicado por 25 el esfuerzo económico para la integración de inmigrantes que viven en España a través de un fondo específico de acogida e integración de 300 millones de euros al año. Además, el Ejecutivo ha aprobado un plan estratégico de ciudadanía e integración para el período 2006-2009 con una dotación de 2.000 millones de euros destinados a la integración, educación, salud de los inmigrantes.

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