Detenidos en Francia dos miembros de ETA vinculados con la compra de armas

Actualizado 25/01/2006 18:57:40 CET

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Policía francesa ha detenido a dos veteranos miembros de ETA, Asier Quintana y Gracia Morcillo, a quienes se considera responsables de la compra de armas para la banda terrorista y que podrían facilitar la acogida de miembros de ETA huidos en países europeos distintos de Francia. Quintana fue miembro del 'comando Madrid' y huyó cuando fue desarticulado en 2001, mientras que Morcillo estuvo en el 'comando Donosti' hasta 1996.

Las detenciones de Quintana y Morcillo se produjeron en torno al mediodía, en un piso que ocupaban los presuntos terroristas en la localidad francesa de Saintes. La operación se llevó a cabo en colaboración con la Guardia Civil. Los dos etarras son pareja sentimental, vivían con sus dos hijos, de seis y dos años, y figuran en las listas de terroristas elaboradas por la Unión Europea y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Las fuerzas de seguridad consideran a los dos terroristas como los encargados de la adquisición de armas para ETA, como miembros del aparato logístico. Además, y según informó el Ministerio del Interior, podrían participar en la gestión de infraestructura para la acogida de etarras huidos en países europeos distintos de Francia. La operación ha servido para incautar abundante material y documentación que ya está siendo analizada.

Quintana tiene 37 años y es miembro de ETA desde comienzos de los 90. Tiene abiertas diligencias en la Audiencia Nacional por robo, tenencia de explosivos y dos intentos de asesinato. Formó parte del 'comanda Matalaz', que actuaba en la provincia de Vizcaya, y fue detenido en 1991 en la operación que sirvió para desarticularlo.

Salió de prisión cuando finalizó el plazo máximo de estancia preventiva y aprovechó la coyuntura para huir a Francia. En 2000 pudo integrarse en el 'comando Burahuste', que se encargó de reanudar la actividad terrorista en Madrid tras el fin de la tregua.

PUESTO DE RESPONSABILIDAD

Fue el único etarra que logró huir de la desarticulación del 'comando Madrid' en 2001, tras la explosión de un coche bomba que tenía como objetivo al secretario de Estado de Política Científica, Juan Junquera. Aquella operación fue posible gracias a un ciudadano anónimo que siguió a dos personas de las que sospechaba y que resultaron ser los terroristas que cometieron el atentado, Ana Belén Egues y Aitor García. Huyó a Francia para formar parte de los 'taldes de reserva' y pasó a ocupar puestos de responsabilidad en el aparato de logística tras la detención de Asier Oiartzabal, 'Baltza'.

Morcillo, por su parte, es hermana del dirigente de Batasuna Antton Morcillo. Tiene 38 años y una causa abierta en la Audiencia Nacional por el asesinato en 1996 del socialista Fernando Múgica, por facilitar su domicilio a Valentín Lasarte, Javier García Gaztelu, 'Txapote', e Irantzu Gallastegi. Morcillo huyó tras la detención de Lasarte, con quien participó en varios atentados, y desde entonces había conseguido escapar de la acción de la Justicia.

Un juzgado de la Audiencia Nacional abrió en 2003 diligencias contra ella después de que un arrepentido de la mafia napolitana la reconociera fotográficamente como uno de los etarras que entraron en contacto con esa organización delictiva en 1999 para conseguir armas y explosivos, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.

El arrepentido del 'clan de los Genovese' Rafaele Spinello confesó ante las autoridades judiciales de su país que Morcillo era la mujer que acompañaba a José Miguel Arrieta Llopis, a quien también identificó, como los españoles que entraron en contacto con su organización mafiosa para obtener armas y explosivos a cambio de drogas.

ÚLTIMAS COMPRAS DE ARMAS

Las Fuerzas de Seguridad investigan ahora si Morcillo y Quintana están vinculados a los movimientos de ETA para la compra de armas que se han producido en los últimos meses. El 'aparato logístico' de la banda han detectado estos movimientos para la adquisición de armas cortas y largas en la ex Yugoslavia, concretamente en Croacia y Montenegro, en el norte de Italia e investigan la posibilidad de que la banda se haya dirigido a Portugal para el mismo cometido, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Las últimas noticias de la investigación sobre esta actividad de compra de armas en Europa corresponden al pasado mes de diciembre de 2005.

Las repúblicas que una vez formaron Yugoslavia han sido un destino tradicional de la banda para la compra de armas, debido a la abundante oferta existente en los países ex comunistas, que vieron cómo la desmembración de sus Ejércitos y los cambios de régimen facilitaron que las armas cayeran en manos de los traficantes. A principios de 2005 se detectó la adquisición de subfusiles en Croacia y, más recientemente, los terroristas se han dirigido a Montenegro, que integra una federación con Serbia, para continuar con el aprovisionamiento de su arsenal.

También en los últimos meses la organización terrorista habría obviado a los clanes del sur de Italia y habría dirigido sus transacciones al norte. Las armas que ha comprado ETA en el norte de Italia proceden de Albania, otro país en el que el 'mercado negro' ha proliferado por razones similares a las de Serbia o Croacia.

Además, los Servicios de Información de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigan la posibilidad de que el aparato de logística se haya fijado en Portugal para continuar con su abastecimiento de armas. Tanto en este país como en los otros citados, los contactos entre ETA y los mafiosos que les venden el producto suelen durar meses, pero los expertos consultados por Europa Press dan por seguro que la mayor parte de estos contactos han llegado a buen puerto para la banda terrorista.