Diez años de cárcel para un hombre por incendiar un bar de Manresa del que le habían echado por molestar a los clientes

 

Diez años de cárcel para un hombre por incendiar un bar de Manresa del que le habían echado por molestar a los clientes

Actualizado 16/09/2006 15:38:40 CET

BARCELONA, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha impuesto diez años de prisión a un hombre que incendió un bar de Manresa después de que el portero decidiera echarle del local porque iba bebido y estaba rociando con un spray lacrimógeno a los clientes. A causa del fuego, tanto el vigilante como el propietario del bar resultaron heridos leves.

La Sección Quinta ha condenado a Rachid B., de 35 años y origen marroquí, por un delito de incendio y dos faltas de lesiones, por lo que, además de la pena de prisión, deberá pagar 90 euros de multa. El procesado deberá indemnizar con 135 euros a cada uno de los heridos y con 4.782,78 euros a la compañía aseguradora del bar por los daños que provocó el incendio en el interior del local.

El suceso se remonta a las 5 horas del 17 de enero de 2003, cuando el portero del bar 'Grease' de Manresa decidió echar al acusado porque iba bebido y "estaba armando jaleo", llegando a rociar a los clientes con un spray lacrimógeno, según declara probado la sentencia.

Rachid B. se dirigió entonces a la comisaría de Manresa con una herida en la cabeza y explicó a los agentes que quería interponer una denuncia porque el portero del local le había agredido. Éstos le trasladaron al hospital y le recomendaron que regresara al día siguiente a la comisaría para denunciar lo ocurrido, ya que estaría en mejores condiciones.

El procesado, no obstante, decidió "tomarse la justicia por su mano" y, según la sentencia, regresó al bar con dos bidones de gasolina que colocó en las dos puertas de entrada. Después de verter parte del combustible en ellas, les prendió fuego y el incendio se propagó hasta el interior del local, que ya estaba cerrado.

A pesar de que en el edificio había cinco plantas de viviendas, tan sólo el portero y el propietario del bar resultaron heridos. A ambos se les irritaron los ojos y las vías respiratorias, pero sólo requirieron una primera asistencia médica y tardaron tres días en recuperarse.

Durante el juicio, el acusado negó haber provocado el incendio y aseguró que cuando le detuvieron, sobre la misma hora en que se inició el fuego y a unos 100 metros del bar, se dirigía hacia la fábrica donde trabaja para hacer horas extra.

La Sección Quinta, por su parte, ha tenido en cuenta que "nadie le vio materialmente prender fuego al local", aunque considera que "existen numerosas pruebas indiciarias" que "evidencian su culpabilidad".

El Tribunal, finalmente, ha decidido imponer a Rachid B. la pena mínima por un delito de incendio, diez años de prisión, ya que, aunque el fuego "pudo provocar una catástrofe de dimensiones considerables y puso en peligro la vida de las dos personas que se hallaban dentro del local", el hecho de que el procesado estuviese ebrio "disminuía su capacidad de entender y de querer" llevar a cabo sus acciones.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies