Las dos mociones de censura que ha acogido el Congreso tardaron en debatirse entre tres y siete días desde su registro

Fachada Del Congreso De Los Diputados
EUROPA PRESS
Actualizado 15/07/2013 22:50:25 CET

El presidente censurado no está obligado a defenderse y si se presentase ahora los promotores no podrían plantear otra hasta 2014

MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las dos mociones de censura que ha acogido el Congreso de los Diputados en esta etapa democrática se debatieron entre tres y siete días después de registrase en la Cámara y su discusión se prolongó en ambos casos durante tres sesiones, cumpliéndose el mandato constitucional de que la votación se ha de celebrar como mínimo cinco días después de su presentación.

Según han informado a Europa Press fuentes parlamentarias, el hecho de que una moción de censura se presente en periodo extraordinario como el actual no afectaría a estos plazos. Es decir, si finalmente la oposición decidiese utilizar esta figura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por el 'caso Bárcenas', su debate sería inmediato.

El Reglamento del Congreso no especifica el tiempo que ha de transcurrir entre el registro de la moción y su debate, el único límite temporal lo establece el artículo 113.3 de la Constitución, que reseña que ésta "no podrá ser votada hasta que transcurran cinco días desde su presentación".

Por su parte, las normas de la Cámara Baja contemplan los requisitos para que pueda ser admitida a trámite por la Mesa del Congreso, encargada de su calificación. Para empezar, ha de llevar la firma de al menos una décima parte de los diputados (35 parlamentarios) y tendrá que incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno que haya aceptado la candidatura.

UN DEBATE CON DOS PARTES

Una vez calificada por el órgano de gobierno de la Cámara, éste debe dar cuenta de su presentación al presidente del Gobierno y a los portavoces de los grupos parlamentarios. En los dos días posteriores a su registro, podrán plantearse mociones alternativas.

El debate de la moción tiene dos partes. En primer lugar la defensa de la moción en sí misma, que corre a cargo de uno de su firmantes sin límite de tiempo. Después podrá intervenir también sin limitación temporal, el candidato para sustituir al presidente censurado, con el objeto de exponer su programa político.

Tras una interrupción de la sesión, podrán subir a la tribuna los grupos que lo soliciten durante 30 minutos, con derecho a otros 10 de réplica. De presentarse varias mociones, se podrán debatir a la vez, pero tendrán que votarse por separado. Para salir adelante, la moción requerirá del apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara (176 diputados) y de lograrlo el candidato propuesto se considerará investido de la confianza de la Cámara.

UNA POR PERIODO DE SESIONES

Las normas de la Cámara también especifican que los firmantes de una moción de censura no podrán firmar otra durante el mismo periodo de sesiones y que, si ésta se registra en periodo extraordinario, se imputará al siguiente periodo. Es decir, si se registrase en julio o agosto no podrían plantear otra hasta 2014.

Por otra parte, el presidente censurado no tiene por qué estar presente en el debate, según establece el Reglamento, que, de hecho, señala que el presidente del Congreso deberá informarle, al igual que al Rey si la censura triunfa. No obstante, en los dos debates de este tipo que ha albergado el Congreso el presidente no sólo ha estado, sino que ha intervenido.

GONZALEZ CONTRA SUÁREZ Y HERNÁNDEZ MANCHA CONTRA GONZÁLEZ

La primera moción de censura presentada en esta etapa democrática la promovió el PSOE contra Adolfo Suárez en mayo de 1980. Se registró el día 21 de ese mes y su debate arrancó una semana después. El socialista Alfonso Guerra fue el encargado de defenderla en el hemiciclo y el candidato fue Felipe González. Además de los portavoces del resto de grupos también tomaron la palabra el propio Suárez y varios de sus ministros.

El debate se prolongó del 28 al 30 de mayo y la moción fue rechazada por 166 votos. Logró el respaldo de 132 diputados y se registraron 21 abstenciones y 11 ausencias.

La segunda moción de censura la planteó Alianza Popular en marzo de 1987 contra Felipe González. Entre su registro y su debate transcurrieron tan solo tres días y su discusión también se prolongó durante tres jornadas. La defendió Juan Ramón Calero, el candidato fue Antonio Hernández Mancha y durante el debate tomaron la palabra el presidente del Gobierno y su vicepresidente, Alfonso Guerra.

Al final fue rechazada por 195 votos frente a 66 síes y 71 abstenciones. Un total de 332 diputados participaron en la votación, según los Diarios de Sesiones, consultados por Europa Press.

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