EB emplaza a los partidos políticos a mantener este verano reuniones paralelas a las de Gobierno-ETA y Batasuna con PSE

Actualizado 03/06/2006 13:35:00 CET

Cree que la decisión de Marlaska en relación a Batasuna "puede ser un impulso para la paz y la normalización en Euskadi"

BILBAO, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de la Presidencia de Ezker Batua-Berdeak, Mikel Arana, hizo hoy un llamamiento a todas las fuerzas políticas vascas para mantener, durante este verano, un proceso de negociaciones "discreto, reservado y serio, paralelo al que mantengan ETA y el Estado y el PSE-EE con Batasuna", con el objetivo de establecer la agenda y metodología de la mesa de normalización política, "que deberá constituirse el próximo otoño".

En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, Arana señaló que "ha llegado el momento de abordar un proceso de conversaciones discreto, reservado y serio, entre todas las formaciones políticas vascas sin exclusiones, que garanticen la constitución de una mesa de normalización política para el próximo otoño".

Para EB, dijo que es "prioritario y urgente pactar una agenda y una metodología para hacer efectiva la mesa de normalización", donde, según remarcó, los acuerdos tendrán que ser ratificados por mayorías cualificadas, pero evitando al mismo tiempo que ninguna formación política pueda ejercer el derecho a veto en relación con el ejercicio al derecho a decidir".

En su opinión, "este proceso de negociaciones discreto, serio y reservado puede y debe discurrir en paralelo al proceso de conversaciones entre ETA y el Estado que tendrán lugar, sin lugar a dudas, este verano", así como al "proceso de negociaciones oficial que también este verano tendrá lugar entre Batasuna y el PSE-EE".

Arana señaló que la constitución de una mesa de normalización en Euskadi "es una exigencia democrática de la ciudadanía vasca que ni puede ni debe dilatarse más en el tiempo".

En esta mesa de normalización habrá que "hablar y pactar", a juicio de EB, sobre el "reconocimiento al derecho a decidir, su incorporación al ordenamiento jurídico y su ejercicio mediante consulta popular". "Esta es -añadió- una exigencia de la ciudadanía vasca".

"El reconocimiento del derecho a decidir no es una cesión política a la izquierda abertzale, no es un precio político a pagar por la paz, sino que es una demanda democrática vinculada a la tradición de la izquierda y que implica, en el siglo XXI, un ejercicio de profundización democrática y de participación ciudadana", subrayó.

AUDIENCIA NACIONAL

Por otro lado, el dirigente de EB consideró que la decisión de la Audiencia Nacional de no adoptar medidas cautelares contra la dirección de Batasuna constituye "un alivio y aliciente" para el proceso de normalización política y pacificación en Euskadi.

"Más allá de las diversas informaciones que puedan surgir, para nosotros es una buena noticia y, además, puede ser un impulso también para la paz y la normalización en Euskadi", concluyó.