Eguiguren presume de que desobedeció al Gobierno al continuar negociando con ETA tras un atentado de la banda

Jesús Eguiguren
EUROPA PRESS
Publicado 07/04/2015 14:19:50CET

Relata que le instaron a abandonar Suiza tras una bomba en La Peineta, pero inventó una "excusa" para no volver: "de allí no me sacaba ni Dios"

MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

El expresidente del PSE Jesús Eguiguren presume de haber desobedecido al Gobierno durante su negociación con ETA en 2005. Los terroristas habían atentado en Madrid, en el estadio de La Peineta, y el Ejecutivo le instó a que abandonase Ginebra donde se encontraba para reunirse con dirigentes de la banda. Pero el socialista vasco asegura que se inventó "una excusa" para no volver. "No me sacaba de allí ni Dios", relata entre sonrisas en una entrevista concedida a El Correo y recogida por Europa Press en la que desvela detalles inéditos de aquellas gestiones.

Este capítulo de insubordinación lo enmarca Eguiguren en el mes de junio de 2005, fecha en las que se produjeron sus primeras reuniones con ETA en Suiza fruto de las conversaciones iniciadas en el 2000 con el líder de Batasuna Arnaldo Otegi en el caserío Txillarre de Elgoibar.

Tras asistir a la votación de investidura como lehendakari de Juan José Ibarretxe, Eguiguren puso rumbo a Ginebra. Era el jueves 23 de junio y sólo dos días después ETA puso una bomba en La Peineta, sede central del proyecto olímpico de Madrid para los Juegos de 2012. Este atentado se produjo sólo once días antes de que el COI eligiese la ciudad organizadora.

"MOMENTO CRÍTICO"

El mismo Eguiguren admite que fue un momento "crítico", según consta en los cuadernos en los que tomaba anotaciones de sus gestiones aquellos días. El Gobierno le llegó a pedir que se diese media vuelta, pero no sólo no lo hizo sino que permaneció en Suiza hasta el 14 de julio tras haber alcanzado un principio de acuerdo con la organización criminal. "Me quedé sin el dinero que me facilitó el partido. Del Estado no vi ni un duro", dice.

En sus interlocuciones con el Ejecutivo se refiere en todo momento a Alfredo Rubalcaba pese a que éste no fue nombrado ministro del Interior hasta casi un año después, en abril de 2006. En 2005 Rubalcaba era el portavoz del PSOE en el Congreso, pero Eguiguren se refiere a él como ministro y se deduce que era a él a quien daba cuenta de las conversaciones. "Con el ministro Rubalcaba procuraba no hablar, salvo algo muy puntual. No quería tener uno detrás que siempre te pide más de lo que consigues. Rubalcaba quería que acabara cuanto antes", cuenta.

En un momento de la entrevista llega a calificar incluso como un "error" haber llamado por teléfono a Rubalcaba justo después de haber pactado un texto con los dirigentes de la banda que iba a servir como principio de acuerdo para negociaciones posteriores.

"UN ERROR"

Eguiguren cree que aquello fue un error porque él ya había llegado a un consenso con los terroristas, pero Rubalcaba le obligó a incluir en el acuerdo que ETA se comprometería a avanzar en el cese definitivo de la violencia, un matiz que, según relata el socialista vasco, no sentó bien a su interlocutor en aquellas reuniones, 'Josu Ternera'.

Según recoge El Correo, el negociador relata que aquellos días "echaba de menos a su hija María, de cinco años, y a su mujer, la también socialista Rafaela Romero, que se encargaba de llamar a su móvil para recuperarlo cuando Eguiguren lo perdía en algún banco".

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