Escasez de personal en el Ejército del Aire debido a la fuga de pilotos a líneas comerciales y la crisis

Un helicóptero 'Puma' del Ejército del Aire
EJÉRCITO DEL AIRE - Archivo
Publicado 20/03/2018 14:04:28CET

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El número de ingresos en las Fuerzas Armadas sufrió un importante recorte durante los años de austeridad y crisis económica. Esta situación, unida a la fuga de pilotos militares a líneas comerciales, ha situado al Ejército del Aire en una delicada situación de personal que espera poder revertir durante los próximos años con un cambio de tendencia.

Con una plantilla de 23.000 efectivos, el Ejército del Aire ha hecho un estudio por el que calcula que necesitaría 5.000 nuevos militares a corto plazo para continuar con la operatividad actual. Hace una década, estaba compuesto por 27.000 efectivos, pero la previsión era que siguiera disminuyendo hasta los 20.000.

En concreto, el Ejército del Aire representa un 17 por ciento del total de personal que componen las Fuerzas Armadas, con alrededor de 120.000 militares; mientras que el porcentaje en países del entorno de España como Reino Unido, Alemania, Italia, Francia u Holanda es del 24 por ciento.

Con estos datos, el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general Javier Salto, defiende la necesidad de aumentar sus efectivos para alcanzar ese porcentaje ideal, ya sea subiendo su proporción en el conjunto militar español o aumentando el personal total de las Fuerzas Armadas.

Dentro de la Fuerza Aérea es reseñable la falta de pilotos, aumentada por los abandonos para pasar a pilotar aviones comerciales. En el último año un total de 54 pilotos pidieron una excedencia en las Fuerzas Armadas para pasar a líneas turísticas. A estos se les exige haber pasado diez años en la milicia desde su graduación como tenientes para poder pasar a empresas privadas, pero una vez superado ese requisito no hay ningún impedimento para evitar su fuga.

POCOS PILOTOS EN LA ACADEMIA

Además, la formación de pilotos también se redujo durante la crisis y este año sólo 25 se graduarán en la Academia General de San Javier, aunque durante las próximas promociones el número ya ascenderá a 50 o 60 nuevos aviadores.

La crisis tuvo también sus efectos en las horas de vuelo habilitadas para el Ejército del Aire. Durante los años de bonanza se hacían alrededor de 95.000 horas de vuelo anuales que se redujeron hasta las 60.000 en época de austeridad (en 2017 se alcanzaron las 67.000 horas).

Esta reducción obligó también a reducir el número de pilotos, ya que cada uno necesita hacer alrededor de 180 horas de vuelo al año para mantener los estándares internacionales.