España, dispuesta a aumentar su aportación al presupuesto europeo si hay un buen acuerdo sobre sus prioridades

El ministro Alfonso Dastis y el diputado del PP Pablo Casado en el Congreso
EUROPA PRESS
Publicado 20/03/2018 12:49:07CET

Defiende las nuevas prioridades de seguridad pero aspira a mantener financiación adecuada para la PAC y la política de cohesión

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno español está dispuesto a aumentar su aportación al presupuesto europeo en el próximo marco financiero plurianiual (2021-2027) siempre que haya un acuerdo "satisfactorio" sobre sus objetivos y prioridades, según ha avanzado el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, en la Comisión Mixta Congreso-Senado para la Unión Europea.

Aunque las cifras no son definitivas, el ministro ha estimado entre 10.000 y 14.000 millones de euros el dinero que perderá el presupuesto europeo por la salida de Reino Unido. "Si queremos mantener la ambición de la acción de la UE hay que colmar ese déficit", ha reconocido, añadiendo que España será "un socio constructivo".

Con todo, ha precisado a los parlamentarios que aún es pronto para saber si eso derivará en que España se convierta en contribuyente neto al presupuesto europeo, porque "dependerá de los equilibrios".

La negociación presupuestaria comenzará el 2 de mayo, con la propuesta de la Comisión Europea, y la prioridad española será "poner el acento y garantizar la financiación de las nuevas prioridades", como la protección de fronteras, la seguridad y la defensa, pero manteniendo una financiación "adecuada" de la Política Agrícola Común (PAC) y la política de cohesión, que tienen el objetivo de procurar la convergencia y así garantizar el mercado interior.

Todo ello, ha opinado, debe ser compatible con un presupuesto anual que ascienda al 1,1 por ciento del PIB europeo. Dastis ha defendido que PAC y cohesión han funcionado bien y que se trata de "reorientarlas" hacia desafíos como el desempleo juvenil o el cambio climático.

En línea con las preocupaciones de los parlamentarios, el ministro ha defendido que la PAC "es una importante política de cohesión", que previene la despoblación rural y garantiza la seguridad alimentaria. Por eso, ha dejado claro que el Gobierno se opone a la nacionalización de la PAC y la cofinanciación nacional de los pagos directos, aunque comparte la necesidad de modernizarla y adaptarla para combatir nuevos retos como el cambio climático o la desertización.

Sobre la política de cohesión, ha señalado que España defenderá "que beneficie al mayor número de regiones posible", con una financiación adecuada, teniendo en cuenta factores como el desempleo, en especial el juvenil, y los cambios demográficos y también la capacidad de absorción de cada país. Sobre este punto, la portavoz 'popular' Concepción de Santa Ana ha apuntado que un límite adecuado de las ayudas puede ser el 1,5 por ciento del PIB nacional.

RECURSOS PROPIOS O APORTACIONES NACIONALES

Por otro lado, ha admitido que en el seno de la UE hay un debate sobre si la pérdida de recursos por el Brexit debe compensarse con una mayor contribución de los Estados según su renta nacional o con recursos propios de la UE. El socialista José Montilla ha apostado por lo segundo, especialmente por aumentar el presupuesto europeo con cargo al IVA, el impuesto de sociedades o impuestos especiales medioambientales.

Sin embargo, Dastis ha avisado de que financiar el presupuesto europeo con impuestos medioambientales puede perjudicarlo en el futuro si, por ejemplo, se crea un impuesto al plástico pero su fin último es reducir el uso de éste. Es lo que ha sucedido con los aranceles: a medida que la UE ha ido firmando acuerdos comerciales han caído los ingresos por aranceles. Por eso, cree necesario más bien diseñar un sistema estable de recursos propios.

RIESGO DE GUERRA COMERCIAL CON EEUU

Por otro lado, a preguntas del portavoz de Foro, Isidro Martínez Oblanca, el ministro ha confiado en que finalmente no se produzca una guerra comercial a iniciativa de Estados Unidos, preocupado por su déficit comercial con Europa. A su modo de ver, eso sería "un error" que supondría una "visión simplista de las relaciones comerciales", ha explicado que la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malström, se encuentra en Washington.

Sin embargo, ha dejado claro que en la política comercial "la reciprocidad es un principio básico" y si Washington toma medidas la UE tiene preparadas medidas de respuesta, en forma de derechos arancelarios de compensación sobre productos siderúrgicos, agrícolas y de consumo. También ha asegurado al diputado asturiano que tendrá en cuenta las "preocupaciones específicas" de la comunidad, tanto en la posible guerra comercial como en las negociaciones del Brexit.