España envió un funcionario a la boda de Maloma, que insistió en que actúa con libertad

Concentración por Maloma.
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Publicado 09/03/2017 18:35:29CET

MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno español desplazó a un funcionario este pasado fin de semana a la boda de la joven Maloma Morales de Mato, de origen saharaui, pero que obtuvo la nacionalidad española tras ser adoptada por su familia sevillana de acogida.

Nada más tener conocimiento de que Maloma podía ser víctima de un matrimonio forzado, la diplomacia española se puso en marcha y envió a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (en el suroeste de Argelia) al consejero político y cultural de la Embajada en Argel, Gerardo Fernández-Gavilanes Díez.

El diplomático tuvo oportunidad de hablar con Maloma, que insistió en el mismo mensaje que ha reiterado en varios vídeos difundidos en los últimos días por las redes sociales: que no está secuestrada ni retenida por su familia saharaui y que actúa con libertad, han informado a Europa Press fuentes diplomáticas.

No obstante, el Gobierno español sigue defendiendo que Maloma debería poder hacer una declaración sobre qué quiere hacer con su vida en un lugar neutral, como podría ser en una visita a España, donde no quepa duda de que habla con total libertad.

La familia española con la que vivió Maloma desde los 7 años, primero solo durante los veranos, luego el resto del año hasta que alcanzó la mayoría de edad, sigue pensando que la joven habla "coaccionada" porque está "controlada" en todo momento.

Tras una década sin viajar a los campos, el 5 de diciembre de 2015 Maloma se desplazó a Tinduf con su padre adoptivo para visitar a su familia saharaui, pero con la firme intención de regresar a España.

El día en que pensaban regresar a Sevilla, fue secuestrada por su hermano y desde entonces permanece en el campamento de Smara. El 22 de abril de 2016, las fuerzas de seguridad del Polisario intervinieron para liberar a la joven, pero acabaron cediendo a la presión de la familia biológica, a la que entregaron de nuevo a la joven.

La tribu a la que pertenece Maloma es la mayoritaria en los campamentos y la misma que se sintió humillada por la huida de Mayuba, otra joven saharaui que llevaba residiendo doce años en Valencia y que fue retenida durante tres meses de 2014 por su familia biológica, aprovechando una visita de la joven a los campamentos.

Con la ayuda de un conocido y asistencia del Frente Polisario, Mayuba consiguió escapar y regresar a la localidad valenciana de Genovés, donde residía. "La cuestión era que ellos querían que volviera cuando ellos quisiesen y yo quería volver cuanto antes, ahí chocamos", explicó la joven a los medios de comunicación a su regreso.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha visitado este jueves Argel, pero no ha tratado con las autoridades de este país el caso de Maloma, puesto que Argelia sólo interviene a la hora de autorizar las visitas de personal extranjero a los campamentos de Tinduf, según las fuentes consultadas.

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