Acebes advierte a Zapatero de que los españoles son los que deben decidir pacíficamente qué quieren para España

Actualizado 02/02/2006 16:09:55 CET

SEVILLA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El secretario general del Partido Popular, Angel Acebes, advirtió hoy en Sevilla al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "le guste o no", de que los españoles son los que pacífica, legal y democráticamente, tiene que decidir que quieren para España, algo que confió en que se produzca antes de que la situación se convierta en "irreversible", en relación con el pacto entre el Ejecutivo nacional y CiU sobre el nuevo Estatuto de Cataluña.

Durante su intervención en unas jornadas de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) sobre las perspectivas financieras de la Unión Europea, Acebes quiso dejar claro que el PP ha asumido el papel que le corresponde en la actual coyuntura histórica en España, planteando la celebración de un referéndum para que Rodríguez Zapatero dé voz a los españoles ante los acontecimientos que se avecinan con el acuerdo del Estatut y la financiación autonómica.

Quiso dejar claro que el Partido Popular no está planteando ninguna consulta ilegal, a diferencia del "referéndum ilegal" que quiere convocar el lehendakari vasco, Juan José Ibarretxe, para que los ciudadanos vascos decidan sobre su futuro.

Además de intervenir en la jornada de la FAES, Angel Acebes se acercó, junto al presidente del PP-A, Javier Arenas, a la mesa que el PP ha instalado en la Plaza de San Francisco de Sevilla para recoger firmas entre los ciudadanos en apoyo a la convocatoria del referéndum. El dirigente popular indicó que ya se ha superado en España el medio millón de firmas en cuatro años.

Con esta iniciativa, según resaltó, los populares pretenden dar la palabra a los españoles, que Rodríguez Zapatero les "niega" y dijo que la campaña de recogida de firmas está siendo un "enorme éxito", aunque le "pese" al presidente del Gobierno y al PSOE.

Se mostró convencido de que aún se está a tiempo que evitar el "despropósito" del Gobierno central y los nacionalistas y las "sombras que se ciernen sobre el futuro común".

Quiso dejar claro que, le guste o no a Zapatero, serán los ciudadanos los que "pacífica, legal y democráticamente decidan qué quieren para España", mientras confió en que ello se produzca antes de que se convierta en irreversible.