Estatut (Amp)- Zaplana, tras hablar con Rubalcaba, afirma que el texto pactado es "más inconstitucional" que el original

Actualizado 02/02/2006 16:08:43 CET

Rechaza cualquier "posibilidad de acercamiento" porque la "magnitud de las diferencias" hacen "imposible" un "esfuerzo" por parte del PP

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, afirmó este mediodía en el Congreso, tras reunirse durante dos horas con su homólogo socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que el proyecto de Estatuto de Cataluña pactado por el Gobierno y las formaciones catalanas es en algunos aspectos "más inconstitucional" que el original que llegó del Parlament.

"En algunos aspectos se ha empeorado --proclamó en rueda de prensa--. No sólo no se ha dejado limpio como una patena, sino que se ha empeorado en la redacción". Para argumentar esta tesis, mencionó el artículo relativo a los poderes de la Generalitat recalcando que que, mientras en el texto original se decía que emanaban de pueblo de Cataluña y de la Constitución ahora la referencia a la Carga Magna "ha desaparecido".

La reunión de los portavoces de los grupos mayoritarios terminó como se esperaba, sin acuerdo alguno y con las posiciones radicalmente distantes. "No hay posibilidad alguna de acercamiento, las diferencias son profundísimas y dada esta magnitud es imposible hacer un esfuerzo por nuestra parte", proclamó el dirigente 'popular'.

Además, el PP se quejó de no haber recibido documento alguno sobre los acuerdos con CiU, ni siquiera los que se han conocido a través de la prensa, aunque admitió que la reunión ha servido para constatar que todas las "filtraciones" de ese acuerdo se corresponden con la realidad.

Partiendo de esa premisa, Zaplana se ratificó en todas las críticas que su partido ha vertido sobre ese acuerdo aún sin haberlo visto negro sobre blanco y aseguró que no es "exagerado" decir que este es "uno de los momentos más importantes y delicados de la Historia democrática de España".

"ME HAN CONTADO LO QUE HAY"

Aunque agradeció el "esfuerzo" realizado por el PSOE por explicarle su contenido y presumió de su buena relación con Pérez Rubalcaba, Zaplana denunció que en ningún momento se le había ofrecido negociar para llegar a un acuerdo y que se había limitado a contarle "lo que hay". A su juicio, la única oferta sincera de acuerdo en este proceso fue la que realizó al Gobierno hace un año el presidente del PP, Mariano Rajoy, al jefe del Ejecutivo.

Así las cosas, Zaplana pidió formalmente a Rubalcaba que el Gobierno "haga caso" al Consejo de Estado y paralice la reforma estatutaria para abordar primero la reforma de la Constitución. "Hay que empezar la casa por los cimientos y no por el tejado", enfatizó, garantizando que el PP hará "todo lo posible" para que el "disparate" que supone la reforma "no se consume".

Según el PP, el Ejecutivo comete "una gran equivocación" pactando el modelo territorial con los nacionalistas en lugar de con el primer partido de la oposición porque supone un "gran riesgo" para el futuro de España y su "estabilidad", deja al país en una situación de "provisionalidad" y además se hace de forma "unilateral" sin "consultar a los ciudadanos".

"Es una pena que el Gobierno haya provocado esta situación política que España no merece", insistió, para denunciar a renglón seguido que este acuerdo implica "una definición de país diametralmente opuesta o muy distinta" a la actual.

Zaplana explicó que había llegado a esta conclusión tras analizar con el portavoz socialista algunos de los puntos del Estatut que más le preocupan como la definición de Cataluña como nación que tiene, en su opinión, "efectos jurídicos y políticos clarísimos", independientemente de dónde se incluya.

Señaló también como contrarios a la Carta Magna el blindaje de competencias, los aspectos relativos a la Justicia, la discriminación que supone el "deber" de conocer el catalán y el sistema de financiación, del que dijo que "vulnera los principios de solidaridad e igualdad".