Zapatero dice que irá a Cataluña y que nación se reserva a España y cree que el PP huye "hacia adelante"

Actualizado 27/01/2006 1:20:33 CET

Afirma sobre competencias que el único que blinda es el TC y respecto al futuro de Maragall, que ahora no hay que pensar en candidatos

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció esta noche que el primer fin de semana de febrero viajará a Cataluña a explicar su visión del 'Estatut' y pedir a la sociedad catalana "que mire al futuro y crezca hacia fuera y no hacia adentro". "Nadie puede tener privilegios", dijo el jefe del Ejecutivo, que indicó que según la Constitución el concepto de 'nación' se reserva a España.

En una entrevista a Cuatro, explicó que viajará a Cataluña a celebrar un acto de partido y "alguna reunión más". Irá, añadió, a decir "que la mayoría de los españoles creen en Cataluña y que quiere ir de la mano del conjunto de España, respetando como son". "Debemos ser solidarios, pero respetando la manera de ser de cada uno -dijo--. Cuando se tiene una fuerte identidad como Cataluña, respetarlo es lo inteligentes para caminar juntos para siempre".

"Somos una nación, así lo fija la Constitución española y somos un país soberano que se caracteriza por la igualdad de derechos y también por el respeto y reconocimiento a la diversidad de comunidades, regiones y nacionalidades", dijo Zapatero cuando se le preguntó sobre si España es una única nación.

NACIÓN:DISCUTIDO Y DISCUTIBLE.

En cuanto a la presencia de la palabra nación en el preámbulo, el jefe del Ejecutivo indicó que irá "con la afirmación que ha hecho el Parlamento de Cataluña como reconocimiento y respeto". "Va a explicar que eso está constitucionalmente reconocido como tal con el concepto de nacionalidad", señaló Zapatero.

Así, indicó que aunque el Parlament haya dicho que Cataluña es una nación, "constitucionalmente hay nacionalidades y hay regiones". Sobre si cree que España es una nación de naciones, Zapatero dijo tener que ser "respetuoso con texto constitucional". "He dicho que el concepto de nación es discutido y discutible pero desde el punto de vista constitucional, la nación se reserva al conjunto, a España", zanjó.

En cualquier caso, resaltó que este debate nada tiene que ver con la "arquitectura esencial" del texto constitucional, que establece que la soberanía reside en el pueblo español, es decir en las Cortes Generales, que tienen la "última palabra" y votarán el 'Estatut'.

BLINDAJE: TC.

En cuanto al blindaje de competencias, llamó a comprender "cómo es el modelo de Estado" de España. "Las competencias del Estado y de las CCAA están en la Constitución, Estatutos y leyes orgánicas y de base", expuso, resaltando que el "único" que blinda es el Tribunal Constitucional y deseando que haya pocos litigios.

En su opinión, el proyecto catalán no sólo recoge el sentir del Gobierno de Cataluña, dado que se parte de fijar garantías para que el Estado no penetre "como ha penetrado" en ámbitos competenciales "que son de las Comunidades Autónomas.

En cuanto a la garantía de siete años de inversiones para Cataluña, Zapatero recalcó que es una "necesidad" y que su inversión en relación al PIB ha sido muy baja. Añadió que esta comunidad "tiene importantes necesidades" de infraestructuras que son necesarias para su crecimiento económico y de toda España. "Cataluña es la que más aporta al PIB y es conveniente que tenga impulsos en infraestructuras", destacó.

RECAUDACIÓN.

Sobre lo que supondrá el acuerdo en materia de agencias tributarias, el presidente dijo que las inspecciones de Hacienda en Cataluña las hará el Estado y en lo que afecta al IRPF, "se hará de común acuerdo". "Lo normal es que el Estado que tiene el cuerpo de inspectores retenga esa competencia", declaró.

Señaló que las CC,AA, gastan un porcentaje muy alto de gasto público y que sus ingresos provienen de "la mitad de los grandes impuestos" salvo el de Sociedades, que es exclusivo del Estado. A su juicio, es lógico que si ellos gastan y les interesa la evolución de los grandes impuestos, "vayan participando en un proceso progresivo en aquellos impuestos que son territorializables" y sea "un estímulo para que funcionen bien".

El presidente añadió que esta facultad no es obligatoria a todas las Comunidades, pero opinó que habrá más que "quieran ir participando conjuntamente con el Estado en gestión, recaudación e inspección de los tributos". "Eso es modernizar el país", declaró.

En cuanto a la convivencia de catalán y castellano, dijo que en Cataluña hay normalidad lingüística entre ambas lenguas y que en el proyecto se recoge una situación "equiparable" a la de la actualidad. Reconoció que puede darse algún "caso circunstancial", pero dijo llamarle la atención que hayan salido "justo ahora". "Hay una buena convivencia y excitar los sentimientos en torno a la lengua, que es tan íntimo, no es una buena vía -recalcó--. La Constitución fija que hay lenguas cooficiales y comprendo muy bien el amor, la defensa de la lengua materna, catalán, gallego o vasco".

NO GOBIERNO ACTUAL.

Sobre ERC, el presidente espera que apoye el acuerdo porque ha sido "parte importante" en su elaboración. Respecto a CiU y sus reuniones con Artur Mas, señaló que "todas las fuerzas políticas de Cataluña son importantes para el concurso en torno al Estatuto". "El Estatut no es un problema de las siglas de uno u otro partido, ni con las próximas elecciones, ni con el Gobierno actual de Cataluña, ni siquiera con el Gobierno que hay ahora en España", enfatizó.

"Hacer un estatuto de autonomía es una oferta de país para mucho tiempo y agradezco el comportamiento de CIU, que estando en la oposición ha pensado en el futuro", declaró.

NO PENSAR EN CANDIDATOS.

El presidente respondió con un "en absoluto" cuando se le preguntó si el presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, quedaba como "villano o chivo expiatorio". Destacó que Maragall "tiene una vocación por Cataluña impresionante" y que es "un gran apasionado por España", añadiendo que ha representado el impulso de dos cambios: de gobierno y de 'Estatut'.

Asimismo y sobre si Maragall seguirá siendo el candidato socialista en la siguiente legislatura, Zapatero dijo que se está hablando del 'Estatut' para varias décadas y que cuando se hace una tarea de esta envergadura, no hay que pensar "ni en siglas, ni en las urnas ni en los candidatos". "Eso se producirá en su momento, con respeto al PSC, que no entendería un pronunciamiento mío", se limitó a señalar.

HUIDA HACIA ADELANTE.

Sobre la pretensión del PP de hacer un referéndum en torno a la reforma estatutaria catalana, Zapatero remarcó que "no hay que firmar lo que es obvio". "Hay determinadas iniciativas con poca sustancia, que parecen una nueva huida hacia adelante ante un debate que en el PP ha tenido mucho de exageración, poco de realismo y nada de actitud constructiva para tener una posición central en el futuro de España", enfatizó Zapatero, que indicó que "en absoluto" está en peligro la unidad de España.

También dijo que la oposición ahora ha fijado una estrategia que les llevará a ser cada vez "menos partido nacional", porque esos son los que tienen representación en todo el territorio, incluido Euskadi y Cataluña.

Asimismo y en referencia al PP, aventuró que cuando se apruebe el 'Estatut', algunos de los sectores más radicales y extremistas que van como "profetas del miedo" tendrán que dar una explicación porque en la acción política hay que tener responsabilidad. "Lamento que se esté en la profecía del miedo y no se den explicaciones", dijo. Opinó que no sólo es que quiera la incorporación del PP en este tema, sino que es "un deber". "Les han votado para eso, no sólo para defender y alamar, sino para contribuir al futuro de este país -aseguró--. Y no es bueno que se puedan quedar fuera".

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