ETA cruza datos del censo electoral con Registro Mercantil y padrón para intimidar más a los empresarios que extorsiona

Actualizado 16/08/2007 14:33:56 CET

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

La banda terrorista ETA utiliza el censo, el registro mercantil y el padrón para obtener los datos que luego utiliza para chantajear a los empresarios vascos y navarros y pedirles el llamado "impuesto revolucionario".

Según las fuentes consultadas por Europa Press, los terroristas cruzan los datos del censo electoral con los del registro mercantil y los que obran en el padrón municipal para recabar las direcciones a las que luego envían las cartas del "impuesto".

De esta forma, según los datos policiales, obtienen miles de direcciones a las que hacen envíos masivos. Estas cartas, en muchas ocasiones van dirigidas al empresario a la sede social de su empresa y también a su casa. A veces se la remiten a su mujer y en otros casos hacen constar en el remitente la dirección de alguno de los hijos que no vivan en el domicilio familiar.

Así consiguen dar la impresión, a muchos de los que las reciben, de que pueden estar controlados por la organización terrorista y les hacen levantar la sospecha, incluso, de que puede ser alguien cercano quien filtra los datos.

Sin embargo, en muchos casos, estos datos se obtienen cruzando los que obran en varios registros públicos, con los que consiguen direcciones para realizar envíos masivos, que además, suelen repetir varias veces, incrementando así la presión para conseguir que los destinatarios respondan.

Si estos lo hacen, la banda les pasa a una segunda lista en la que ya sí les tiene más controlados, por el hecho de que comienzan a pagar el chantaje al que les someten los terroristas.

Las fuentes consultadas precisaron que es muy dificil que la banda pueda controlar a todos los empresarios a los que envía cartas, entre otras razones, porque hay ocasiones en las que los envíos son muy masivos y porque también han abierto mucho el abanico, reclamando el impuesto a muchos profesionales liberales, además de los empresarios.

Esta suele ser, según las fuentes consultadas, la fórmula que utiliza ETA para intentar extorsionar y obtener fondos para la actividad terrorista.

El tono de las cartas que envía ha ido variando en función de la situación. Durante la última tregua, lo que la banda ha llamado "alto el fuego permanente", los terroristas no cesaron de enviar cartas, aunque el tono era "más amable", en el sentido de que pedían el dinero para colaborar en la resolución de lo que ellos llaman el "conflicto" de "Euskal Herría".

Pero tras la ruptura de la tregua, la banda ha recuperado el tono amenazante habitual, tratando de intimidar a los empresarios avisando de que si no pagan irán contra su persona y sus bienes.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies