El fiscal pide una condena de 32 años de prisión para Asier Arzalluz por un coche-bomba en Bilbao (Vizcaya)

 

El fiscal pide una condena de 32 años de prisión para Asier Arzalluz por un coche-bomba en Bilbao (Vizcaya)

Actualizado 01/03/2007 17:48:09 CET

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Alonso pidió hoy al tribunal una condena de 32 años de prisión al integrante del "comando K-Olaia" de ETA Asier Arzalluz Goñi, al considerar acreditado que participó en la colocación de un coche-bomba el 12 de enero de 2002 en Bilbao (Vizcaya). La explosión causó destrozos valorados en 1.550.830, 99 euros en bienes inmuebles y 111.369, 49 euros en vehículos aparcados en los alrededores.

Al inicio del juicio, Arzalluz se negó a declarar y se limitó a señalar que no tenía "nada que decir". El presidente del tribunal, Ángel Hurtado, le llamó en dos ocasiones la atención por intercambiar, desde el habitáculo blindado que le separa de la sala, gestos y guiños con varios familiares y amigos que estaban entre el público que asistía a la vista.

Ante la negativa del etarra a sentarse en el banquillo de los acusados, Hurtado le replicó que hiciese "el favor" de hacerlo, a lo que éste respondió que se quedaba "en pie", dirigiendo una sonrisa hacia sus conocidos. "No le permito que se dirija al público. De lo contrario, haré desalojar la sala", le espetó el magistrado.

En la sesión, el fiscal elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, al entender que "no hay duda" de la participación de Arzalluz en la colocación del coche-bomba, en cuyo interior se había colocado un artefacto explosivo compuesto por 30 kilos de dinamita, junto al resto del "comando", del que también formaban parte Garikoitz Azpiazu Rubina, "Arrano", e Idoia Mendizabal Múgica, "Ilargi".

AUTOCRÍTICA DEL COMANDO.

El representante del Ministerio Público basó su condena, por los delitos de estragos terroristas, robo y hurto de uso de vehículo a motor y detención ilegal, en las declaraciones policiales prestadas en septiembre de 2003 por el colaborador de la banda terrorista Gorka Martínez Arkarazo tras ser detenido en Amorebieta (Vizcaya), en las que identificó a los miembros del "comando K-Olaia", entre ellos a Arzalluz.

Pese a que en la sesión se desdijo por videoconferencia de estas manifestaciones, Martínez Arkarazo reconoció en su día la autoría del "comando" en la colocación del coche-bomba. "A mi nadie me comentó nunca nada sobre la colocación del coche-bomba", insistió hoy al tribunal.

Igualmente, el fiscal se refirió a "una autocrítica" del "comando K-Olaia" hallada entre la documentación incautada al ex dirigente etarra Ibon Fernández Iradi, "Susper", en diciembre de 2002, en el que se detallaban varios atentados atribuidos al "comando". Además, aludió a varias cartas encontradas en un piso franco del grupo ubicado en Amorebieta, en las que también atribuían a este "comando" varios atentados.

Uno de los ertzainas que declaró como testigo en el juicio certificó "la magnitud de la explosión" del coche-bomba, así como el riesgo que entrañó por su colocación en una zona comercial en época de rebajas. También comparecieron varios ertzainas que encontraron en un monte maniatado a un árbol al propietario del coche robado por los terroristas para perpetrar el atentado.

INCENDIOS TERRORISTAS.

Por otro lado, la fiscal María José Checa pidió a la Sección Tercera de lo Penal que condene a 8 años de prisión a Urko Pagoaga, Eneko Ostolaza y Gaizka Likona por un delito de incendios terroristas relacionado con actos de 'kale borroka'.

La representante del Ministerio Público elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, al considera acreditado que los jóvenes incendiaron un cajero en agosto de 2003, en Markina (Vizcaya), con motivo de las detenciones de Peru Aramburu y Unai Dañobeitia.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies