Gainza y Ripoll lograron deshacerse de una agenda durante la persecución previa a su detención

Actualizado 01/02/2006 19:21:51 CET

Los presuntos terroristas se sentían vigilados, por lo que se desplazaban continuamente y dormían en el coche

MADRID/PARIS, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Policía francesa cree que los dos presuntos miembros de ETA a los que detuvo el pasado sábado, Urtzi Gainza e Iñigo Ripoll, lograron deshacerse de algún tipo de agenda que portaban durante la persecución que se produjo previa a sus arrestos, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. El modo de comportarse de los etarras, que al parecer llevaban días desplazándose de un lugar a otro y pasando la noche en el Renault Scenic con el que sufrieron un primer accidente, hace pensar que se sentían vigilados.

Gainza y Ripoll viajaban en el citado monovolumen al amanecer del pasado sábado cuando a la altura de Saint-Paul Cap-de-Joux, y bajo un fuerte temporal, sufrieron un accidente. Un conductor se detuvo a socorrerles, momento en el cual los presuntos terroristas le apuntaron con una pistola y le robaron su vehículo, sufriendo un segundo accidente poco después, lo que terminó provocando su detención por parte de miembros de la Gendarmería.

Desde que ocurrió el primer accidente hasta que finalmente fueron detenidos, los etarras tuvieron tiempo para deshacerse de los documentos que portaban entre ellos, según sospechan los agentes galos, una agenda. Además de una pistola, Gainza y Ripoll tenían en su poder documentación falsa y una acreditación igualmente falsificada de la Guardia Civil, donde habían colocado la fotografía de uno de ellos, y otra de la Policía francesa.

Ambos etarras habían sido objeto de investigaciones por parte de las Fuerzas de Seguridad francesas, que con anterioridad habían intentado localizarlos, según fuentes de la lucha antiterrorista del país vecino. Sin embargo, las investigaciones de los policías galos no habían dado resultados positivos. Del mismo modo que la búsqueda de un posible piso donde residiesen los presuntos terroristas en los alrededores de Toulouse ha dado igualmente resultado negativo, al menos por el momento.

PRISIÓN POR VARIOS DELITOS.

Un juez especial antiterrorista decretó hoy prisión para Urtzi Gainza e Iñigo Ripoll por delitos de asociación de malhechores con fines terroristas, tenencia ilícita de armas, falsificación de documentos administrativos y robo de vehículo con intimidación. Ambos comparecieron ante el magistrado tras ser trasladados desde dependencias de la Gendarmería en Toulouse a la capital de Francia.

Los dos detenidos podrían ser miembros operativos del 'aparato militar' de ETA. Ripoll, natural de Bilbao y de 30 años de edad, había alquilado en la capital vizcaína el piso de la calle Licenciado Poza en el que se refugiaron los 'liberados' Hodei Galarraga y Egoitz Gurrutxaga, fallecidos por la explosión de la bomba que manipulaban en setiembre de 2002. Meses después fue identificado como integrante de un grupo que iba a cometer atentados durante el verano de 2004 en Cataluña y Levante.

Por su parte, Gainza, nacido en Bilbao en 1979, está procesado por implicación en una trama de dinamización y reestructuración de los grupos de 'kale borroka' en Vizcaya. También está acusado de pertenecer a ese entramado el huido Iker Mendizabal Cubas, sospechoso de participar en una emboscada a la Ertzantza en el Alto de Herrera (Álava) en 2003. Sobre ambos recaen órdenes de busca y captura internacionales dictadas por la Audiencia Nacional.

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