Policías continuaron con el desalojo en otras zonas tras revisar el módulo de la explosión

Actualizado 05/01/2007 16:12:11 CET

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de policías de la Comisaría del Aeropuerto Madrid-Barajas arriesgó su vida al continuar con el desalojo del aparcamiento de la Terminal 4 al continuar su trabajo en los módulos C y E, a pesar de que expiraba el plazo dado por los terroristas para la explosión y a que éstos habían indicado que la furgoneta-bomba estaba en el módulo D, según relataron a Europa Press fuentes policiales.

Dos de los policías se dirigieron al módulo C y otros tantos al E, mientras sus compañeros contenían, incluso a empujones, a pasajeros que, ajenos al peligro que corrían, pretendían recoger su equipaje de los vehículos que habían aparcado previamente en el módulo donde finalmente se produjo la explosión.

Varios policías resultaron heridos leves, sobre todo por el efecto de la deflagración sobre sus oídos y ya se encuentran bien. Sólo uno de ellos, añadieron las fuentes consultadas, mantiene un esguince en el tobillo.

Aún así, los policías se encuentran "abatidos", precisaron las fuentes, por no haber podido rescatar a las dos víctimas mortales del atentado, dormidos en el interior de los vehículos e, incluso uno de ellos, tapado con una manta, a los agentes les resultó imposible localizaros.

La primera llamada de aviso se produjo las 7.55 horas, al servicio de atención en carretera (DYA) de San Sebastián. Una persona visiblemente nerviosa, según fuentes del DYA, alertó de la colocación de la furgoneta bomba, sus características, y de que "cualquier intento por desactivar la bomba" sería en vano.

Entre las 8.00 y las 8.05 horas el Parque de Bomberos de Madrid recibió una nueva llamada de aviso, pero no fue hasta la tercera llamada, sobre las 8.30 horas, cuando el comunicante se identificó "como un interlocutor de ETA" y por tanto "como miembro de ETA y hablando en nombre de ETA", según explicó ese mismo día el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.