Sáenz de Santamaría denuncia que Batasuna amenace con la "espada de Damocles" y lo califica de chantaje al Gobierno

Actualizado 04/08/2006 13:48:40 CET

Dice que Zapatero "se ha lanzado a una carrera que consiste en hacer de ETA-Batasuna un interlocutor político, sin condenar la violencia"

BILBAO, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Política Autonómica del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, denunció hoy que Batasuna tenga a la sociedad vasca y española bajo la amenaza de la "espada de Damocles" de que el proceso de paz "no es irreversible" porque "lo que están diciendo, vía presión, es que en cualquier momento, da marcha atrás y vuelve a la dinámica en que estaba".

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Sáenz de Santamaría, se refirió, de esta forma, a las declaraciones del dirigente de Batasuna Pernando Barrena, quien advirtió de que el proceso de pacificación "no es irreversible" y también afirmó que un cambio de siglas de la izquierda abertzale supondría "un fraude de ley".

"Ayer Barrena dijo que el proceso era reversible y cuando el proceso es reversible, lo que te están diciendo, vía presión, es 'mira, en cualquier momento yo doy marcha atrás y vuelvo a la dinámica en que estaba", criticó.

A su juicio, si ETA "verdaderamente tiene intención de entrar por la senda de la democracia, lo primero que tenía que haber hecho era abandonar la violencia y no tener a los españoles, ni a los vascos especialmente, con la espada de Damocles de que eso es reversible, que en cualquier momento puede volver y que no piensa abandonar la violencia mientras no obtenga lo que quiere". "Eso -advirtió-, es ni más ni menos que un chantaje al Gobierno".

Asimismo, consideró que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "nunca se debería haber separado del PP en el espíritu del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo". Según aseguró, Zapatero "se ha lanzado a una carrera que consiste en hacer de ETA-Batasuna un interlocurot político, sin que Batasuna haya decidido entrar por la senda de la democracia y abdicar de toda la violencia que utilizó todos estos años en que ha venido matando y chantajeando".

En cuanto a la legalización de Batasuna, la dirigente popular pidió al Gobierno de Rodríguez Zapatero que "cumpla el espíritu y la letra pequeña y la grande de la Ley de Partidos, para que la democracia funcione como debe funcionar, con todos aquellos que asumen que el sistema democrático es la única vía posible en este país para hacer cualquier tipo de reclamación".

UN CAMBIO DE SIGLAS, UN FRAUDE DE LEY

En ese sentido, apuntó que el propio Pernando Barrena dijo ayer que un cambio de siglas de la izquierda abertzale supondría "un fraude de ley", motivo por el que Batasuna pide la derogación de la Ley de Partidos. "Una Batasuna con otras siglas para cumplir formalmente, que no el espíritu ni la letra, de la Ley de Partidos es un fraude de ley", reiteró.

"Con métodos no democráticos y violentos no se puede obtener ningún objetivo político, porque el terrorismo debe radicarse de la faz de la tierra como un método para conseguir fines políticos", añadió que la democracia "nos permite a todos decir lo que pensamos y reclamar lo que queremos en un plano de igualdad, con la palabra y no con las armas".

Tras mostrarse segura de que el Gobierno del PSOE y ETA "se han sentado a hablar en una mesa", consideró que "el único compromiso que tenía que haber arrancado el presidente del Gobierno a ETA es que abandona definitiva e inmediatamente las armas y que, a partir de ahí, la democracia empieza a funcionar".

Sáenz de Santamaría señaló que "el problema es que no ha arrancado ese compromiso y aquí están puestos en tela de juicio y sobre la mesa los planteamientos que siempre ha tenido Batasuna". En su opinión, el Gobierno socialista está colocando a Batasuna "como un interlocutor político que habla desde la normalidad y que reclama sus pretensiones sin haber abandonado la violencia, ni siquiera sin haberla condenado".

La secretaría de Política Autonómica del PP aseguró que lo que más le gustaría a su partido es que los vascos pudieran vivir en libertad y que ETA dejara las armas y desapareciera, porque, a su juicio, sería "un triunfo de la democracia y un cumplimiento de nuestros objetivos, de lo que queremos como partidos en el País Vasco y en el Estado español".

No obstante, advirtió de que "lo que no podemos como españoles permitir es que, al final, ETA se salga con la suya, que obtenga lo que quiera y que pueda decir que estos años asesinando, coaccionando e impidiendo a los vascos hablar y vivir con libertad le han servido para obtener lo que quería".

Sáenz de Santamaría dijo que a PP le gustaría que el proceso "acabara sin negociación y que ETA dejara las armas, sin que para ello le tengamos que conceder lo que ha pedido en todo este tiempo". "No me gustaría que acabara con una ETA que, sin abandonar las armas, vigila toda la negociación para ontener sus fines y eso es lo que pretenden, una ETA que está sentada al otro lado viendo como se negocia y se debaten sus obejtivos", agregó.

NAVARRA NO PUEDE ESTAR EN LA MESA DE NEGOCIACION

En relación a Navarra, la dirigente popular consideró que la comunidad foral "no puede estar nunca en una mesa de negociación" porque " el bien de los navarros y el futuro de Navarra así lo aconseja".

A su entender, "la libertad y la prosperidad de Navarra pasa porque UPN siga al frente del Gobierno y se trabaje como se ha hecho todos estos años y no porque Navarra sea ese as que siempre ha reclamado Batasuna".

Por último, advirtió de que Batasuna "no puede tener el objetivo de la anexión de Navarra porque, sencillamente, es ir en contra de lo que han querido los navarros cuando votaron su Ley de Amejoramiento".

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