Un exconsejero de Terceiro dice que no le cabe "ninguna duda" de que se crearon como complemento retributivo

 
Consulta el estado del tiempo
Consulte el estado del Tráfico y del Tiempo para estos días >>
Consulta el estado del tráfico

Un exconsejero de Terceiro dice que no le cabe "ninguna duda" de que se crearon como complemento retributivo

Publicado 24/10/2016 20:43:17CET

El testigo rechaza uno a uno los puntos defendidos por Terceiro e insinúa que su salida se debió a pérdida de liderazgo

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El que fuera consejero de Caja Madrid desde 1988 hasta 2003 por Izquierda Unida, José Luis Acero, ha señalado este lunes ante el tribunal que juzga el uso presuntamente fraudulento de las tarjetas 'black' que durante los años que formó parte de la entidad gozó de una visa creada "sin ninguna duda" como complemento retributivo.

Acero, que es uno de los 14 investigados cuya causa quedó archivada por el magistrado instructor Fernando Andreu al entender que el delito que se le imputaba habría prescrito, ha subrayado en calidad de testigo que en el tiempo que fue consejero no tuvo que presentar "jamás" un solo justificante del plástico.

Tal y como ha explicado ante el tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de Lo Penal de la Audiencia Nacional, los miembros del Consejo de Administración acordaron en 1988 la puesta en marcha de unas tarjetas de empresa "para dignificar la posición" de los directivos y altos cargos. "No cabía la duda de que era un complemento retributivo", ha espetado, rechazando que fuera entendida como un salario.

A pregunta del fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, el exconsejero ha reincidido en que, "por definición, el límite no existe en una tarjeta para gastos de representación". "Jaime Terceiro puede poner lo que quiera (en las actas de 1988) pero no eran gastos de representación", ha espetado ante el tribunal que juzga a los 65 exaltos cargos y directivos de Bankia y Caja Madrid por un uso presuntamente fraudulento de los plásticos.

"Las tarjetas son exclusivamente para miembros del Consejo de Administración y de la Comisión de Control y no se cambió en absoluto el sistema de funcionamiento", ha precisado el testigo en esta undécima vista del juicio en la que contradice la versión dada esta mañana por el expresidente de Caja Madrid Jaime Terceiro, quien ha precisado que eran visas destinadas "exclusivamente" para gastos de representación que había que justificar.

"Era una tarjeta complementaria para retribuir la dedicación y que además cubriera los gastos", ha declarado Acero, que cargó a su plástico 10.163 euros en quince años, y ha agregado que tenía un límite inicial de 100.000 pesetas que se fue incrementando tanto en la época de Jaime Terceiro (1988-1996) como en la de Miguel Blesa (1996-2010).

El testigo difiere así de la versión dada por el antecesor de Blesa, quien horas antes ha rechazado que se modificara el límite acordado en las actas en todos esos años. También ha contrapuesto la versión del banquero en lo que respecta a cómo se otorgaban las tarjetas ya que mientras el expresidente ha argumentado que se daban sin pin, Acero ha defendido que se entregaban "con todo".

PRÁCTICA NO CUESTIONADA

Además, también ha agregado que el expresidente de Caja Madrid, que esta mañana ha argumentado que dimitió de su cargo en 1996 porque estaba en contra de las políticas que se estaban adoptando, tiene un carácter "un poco difícil y consiguió enemistarse con trabajadores, sindicatos y consejeros", lo que constituyó "un motivo de su salida"; el otro fue que perdió el respaldo mayoritario.

"En 15 años que estuve en el Consejo, la caja sufrió inspecciones del Banco de España e inspecciones de Hacienda y en todas ellas se hacían sugerencias para mejorar el funcionamiento de la caja. En los 15 años nunca se hizo referencia a la tarjeta; si hubiera habido la más mínima duda lo habríamos corregido", ha puntualizado a preguntas de las partes.

Acero ha prestado declaración en esta tercera ronda dedicada a testificales en la que aporta una nueva versión sobre la naturaleza de los plásticos, entendidos para algunos encausados como complemento salarial que no precisaba de justificación de los desembolsos, y para otros, como Terceiro --bajo cuyo mandato nace esta práctica-- como unas tarjetas destinadas "exclusivamente" para gastos de representación.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, puedes ver nuestra política de cookies -
Uso de cookies