Un exedil del PP en Llodio: "Si hubiera pensado en mi integridad física, no habría sido concejal"

Actualizado 25/01/2012 16:36:42 CET

El exalcalde de Batasuna, condenado por colaborar con ETA, dice que los electos tras la ilegalización no "eran legítimos"

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El parlamentario vasco Carlos Urquijo (PP), que era edil en el Ayuntamiento de Llodio (Álava) durante los incidentes que se produjeron en la sesión constitutiva del Consistorio que se celebró el 14 de junio de 2003, ha asegurado en la Audiencia Nacional que el día de los hechos sufrió "intimidaciones, coacciones y agresiones verbales". Al ser preguntado si temió por su integridad física, ha contestado: "Si hubiera pensado en eso, no habría sido concejal del PP desde el año 1987".

Urquijo, que ha declarado por videoconferencia en el juicio que sigue contra 19 simpatizantes de Batasuna que boicotearon la sesión plenaria para protestar por la ilegalización de la formación abertzale, ha asegurado que tanto su compañero Santiago Abascal como él fueron "acosados, insultados y zarandeados" por los manifestantes y que uno de ellos, al que no ha podido identificar, llegó a propinarle "un puñetazo en la nuca".

"No fue un momento agradable, lo de pasar miedo es relativo, pero no fue una situación que yo pensaba que tuviera que afrontar", ha señalado el exconcejal, quien ha considerado "evidente" que los acusados actuaron con la "intención de coaccionar, amenazar e intimidar" a los electos del PP.

Aunque Urquijo ha indicado que uno de los presentes llegó a arrojar una papelera metálica y que escuchó el "estruendo", en la vista oral ha declarado uno de sus escoltas, que ha negado este extremo y ha asegurado que sólo vio cómo le arrojaban una pelota de papel.

Sin embargo, la exjuntera de Álava por el PP Ainhoa Domaica, que también acudió a la sesión constitutiva, ha calificado los hechos de "batalla campal", mientras que el guardaespaladas de la concejal 'popular' Rosa María Torres ha asegurado que presenció "agresiones, empujones e insultos" aunque "no patadas ni puñetazos". "Hubo un linchamiento", ha resumido.

"NO ERAN LEGÍTIMOS"

Durante el juicio, que se reanudará el próximo lunes, también ha declarado el que era alcalde de Batasuna saliente, Pablo Gorostiaga, que fue condenado en mayo de 2009 por el Tribunal Supremo a siete años y ocho meses de prisión por colaborar con la organización terrorista ETA en el marco del proceso que se siguió contra KAS, EKIN y XAKI.

Gorostiaga ha explicado que dictó un bando convocando a los vecinos a acudir al Pleno para denunciar que los representantes de Batasuna habían sido "excluidos de la política municipal" tras la ilegalización de la formación abertzale. "Al no participar todos, no eran los representantes legítimos", ha dicho.

Jon Karla Menoyo, del PNV, que sustituyó a Gorostiaga como alcalde a partir de 2003, ha explicado que a pesar de que en el acta del Pleno se hablaba de "graves incidentes" cree que en ningún momento hubo "situación de riesgo para las personas". El concejal 'peneuvista' Adolfo Gómez ha asegurado, por su parte, que "todo fue muy rápido" y el no apreció que hubiera "amenazas, insultos ni agresiones".

COACCIÓN VERBAL

El fiscal relata en su escrito de acusación que la actuación de los procesados provocó la suspensión de la sesión plenaria, ya que ejercieron el "amedrentamiento" y la "coacción verbal y física" sobre los candidatos electos, a los que "no dudaron en escupir, insultar a grandes gritos y amenazar" para tratar de impedir que ocuparan su lugar en el Salón de Plenos.

Durante los incidentes, según su escrito, fueron agredidos los cargos 'populares' Santiago Abascal Conde, Rosa María Torres, Montserrat Canive, Esaú Martín, Carlos Urquijo, Santiago Abascal Escuza y Francisco Javier Mosquera. Todos ellos tuvieron que abandonar la sede consistorial bajo protección de sus escoltas.

Los acusados son Ángel Benito Sáez, Gaizka Amorrortu Bóveda, Alfredo Remírez Marañón, Asier Barruetabeña Berganza, Beñat Mendiguren Goscaya, Aitor Basterra Ibarrola, Iker Roiz Plaza, Ohiana Gomara Picaza, Carmelo Serrano Martínez, Saioa Ugarriza Olabarria, Jon Ander Altube Lazcano, Eulalia Aramendi Bilbao, Aitor Goikoetxea Vivaracho, Kepa Garrote Intxaurraga, Urtzi Goitia González, Miguel Ángel Maté Maté, Jesús María Gómez López, Aitor de la Torre Aramendi y Oier Amorrortu Licerazu.

En su declaración ante el tribunal, los acusados aseguraron que sólo pretendían denunciar la exclusión de Batasuna de las elecciones locales y añadieron que los electos y sus escoltas "entraron a golpes" en el Salón de Plenos.

El fiscal atribuye a los 19 coacciones terroristas o alternativamente un delito contra las Instituciones del Estado. Además, solicita multas de 1.200 euros para Oier Amorrortu, Aitor Goikoetxea, Urtzi Goitia y Beñat Mendiguren por una falta de lesiones, a lo que hay que añadir otros 300 por cabeza en concepto de responsabilidad civil. Las acusaciones particulares piden entre uno y seis años de cárcel.

Amorrortu, según el escrito de acusación del fiscal, lanzó "patadas y puñetazos" a Abascal Escuza, le escupió e incluso fuera del Consistorio le dirigió la expresión "pim, pam, pum", en "clara amenaza terrorista".

También reclama multas de 600 euros para Alfredo Remírez, Iker Roig y Carmelo Serrano por otras tantas agresiones sin lesiones y de 180 euros para Miguel Ángel Maté y Jesús María Gómez por una falta de agresión intentada.

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